jueves, mayo 23, 2013

PERROS EN LA NARRATIVA PERUANA


En el caso de la literatura peruana infantil y juvenil la figura del perro se ha convertido en un referente  e inspiración para varias obras: Mencionamos por ejemplo la gran  novela Los perros hambrientos de Ciro Alegría. Cómo no recordar a   Wanka. (La perra madre de Hueso, Pellejo Mañu, Chutín, Etc.) Wuanka  muestra su  presencia al lado de la familia del Simón Robles, y padece igual que ellos su caminar agónico en plena sequía que sufre el pueblo.  Los perros hambrientos  novela de mucho temple, una alegoría de la vida y la muerte. Un novela donde la historia de los perros adquiere gracias a la prosa del escritor la inseparable historia  épica de hombres y animales moviéndose en un universo de comprobada fidelidad. Un libro que muestra la angustia, la desesperación entre la vida y la muerte. Recordamos  así mismo ya en el plano de épica  y una fuerza  mítica la novela, Rosa Cuchillo  de Oscar Colchado Lucio donde aparece Wayra (viento) perro que guía fielmente como un lazarillo a Rosa Wuanka en la búsqueda de su hijo Liborio. Wayra se presenta como los ojos, la luz, el viento,  que necesita esta mujer para transitar el Hanan pacha.
Por otro lado, señalamos el cuento escrito alimón por Alfredo Bryce Echenique y Ana maría Dueñas e ilustrado de manera genial por Eduardo Tokeshi Goig. (que significa gozo en idioma Catalán) donde se relata la tristeza del perro bóxer y su amistad con Martín. La búsqueda, el viaje increíble de Goig hacia Francia buscando a Martín. Una historia llena de ternura, de soledad, de  gozo pleno entre el amo y el fiel can. Otro texto que refiere a la presencia del perro como personaje principal es   Ladraviento del Félix Huamán Cabrera, en este relato se muestra la historia de  Negrón que llega al hogar por el sistema tradicional del trueque.   Negrón se convierte en el engreído  de los niños convirtiéndose en un experto  cazador de perdices, en un guardián  del pueblo especialmente cuando coge a un abigeo. Negrón es un perro de mil aventuras que acaba cuando el niño protagonista de este cuento tiene que dejar Canta  para venir a  estudiar a Lima. Este viaje deja a Negrón en un gran   vacío. Mención especial merece el agradable relato de Rosa Cerna Guardia: Los días de carbón (1968 en su primera edición)  quizás una de las más importantes donde el perro resulta un personaje inolvidable. Esta obra llega a tener una importancia no sólo por tener a la fecha varias ediciones sino que es un texto que obtuvo un valioso reconocimiento así tenemos que fue premiado con el primer lugar en el Premio Juan Volatín (1968) un segundo lugar  en el premio Lazarillo en España (1972) además de una mención honrosa en el  Premio Nacional Fomento a la Cultura José María Eguren. Pero al margen, de estos reconocimientos Los días de Carbón (LDC) se muestra como un relato donde Cerna Guardia recrea de manera magistral el universo infantil desde la mirada de una niña que va relatando las travesuras de Carbón, junto al transcurrir de la vida en el pueblo. LDC, nos presenta  así mismo, un mundo representado  donde se funden la ternura con la leyendas, la vida cotidiana de la gente provinciana, la poesía espontánea de la naturaleza, la fidelidad del perro, la lucha de la gente pueblerina, la solidaridad, el amor, la fiesta, la vida familiar, la muerte etc. Pero el eje principal de LDC está motivada por la presencia del perro llamado carbón quien es descrito en las primeras páginas por su color: “Carbón era negro como la noche. Me lo trajo mi padre una tarde de lluvia bajo el poncho y me lo echó a los pies como si me tirara un copo de lana negra, tibia y esponjosa, mientras mi madre calentaba la comida y el agua resbalaba en los tejidos” ( LDC, 1991: 17)
Otro trabajo que tematiza la figura del perro es: Chango mi perro peruano de Gladys Flores Heredia, en la que se relata la historia de la perrita llamada Leydi  que no podía acercarse a  su dueño un niño cuyo  nombre es Carlitos porque este  sufría de una alergia. Leydi cierto día salió de la mansión y se perdió. Carlitos lloro mucho, pero a las pocas horas regreso toda maltratada. Ninguno de la familia lo reconoció  pero el niño de inmediato se lanzó al cachorro sellándose una amistad entre el perro y el niño. También podemos citar a Armando Alzamora  Un perro Yonqui  en la que se narra el encuentro con un perro triste, huraño llamado Maty, quien se convierte en una mascota “drogada” falleciendo al final a pesar de los cuidados que le propicia su amo.
 
La lista de obras que recrean esta temática puede continuar  así apuntamos  el texto: Suerte de perros. Vicisitudes caninas (antología)  preparada por Ricardo Ayllón el año 2009 que recrea nueve  historias de aventuras cuyos protagonistas son los perros. Aquí resaltan los cuentos de: José Hidalgo (Pisco), Ángel Gavidia Ruiz (Trujillo), Francisco Gonzáles (Huaraz), Cronwell Jara Jiménez (Piura), Julio Orbegozo Ríos (Otuzco), Ciro Alegría (Huamachuco), Braulio Muñoz (Chimbote), Julio Ortega (Casma) y Manuel Robles Alarcón (Abancay). Mencionamos en esta línea temática otros textos que merecen revisarse como  el texto de Socrates Zuzunaga Huaita: Y tenía dos luceros. El cuento: Bajo la sombra del Limonero  de Andrés Cloud, Cabeza de Nube y las trampas del desierto de Cronwell Jara Jiménez, y el libro de Carlos Sánchez Vega: Mi amigo Sultán, etc. Una buena forma de leer literatura donde la imagen del perro es mostrado desde diversas perspectivas.

martes, abril 23, 2013

CONGRESO INTERNACIONAL DE LITERATURA

Hoy comienza el evento adjunto programación y afiche  del evento.
 
 

miércoles, marzo 20, 2013

PRESENTACION DE CANTAMOR DE FELIX HUAMAN CABRERA

"PRESENTACION DEL POEMARIO CANTAMOR
Del Escritor y maestro FÉLIX HUAMÁN CABRERA
CASA DE LA LITERATURA 22 de marzo a las 6.p.m. 

 INVITACIÓN
 

 La Casa de la Literatura, la Universidad Nacional de Educación “Enrique Guzmán y Valle” LA CANTUTA, invitan a usted y familia a la presentación de poemario CANTAMOR del escritor y maestro Félix Huamán Cabrera, el día 22 de marzo en el auditorio de La Casa de la Literatura, a las 6 p.m. la misma que estará a cargo de los intelectuales canteños: Bertila Hidalgo Cabrera, Javier Badillo Bramón y Diego Vicuña Villar. Contando anticipadamente con su asistencia, La casa de la Literatura y la UNE, alma mater del magisterio nacional, quedan de usted muy agradecidos.
 
FELIX HUAMAN CABRERA

miércoles, marzo 13, 2013

EL LIBRO DEL CAPITÁN DE JORGE ESLAVA


Cuando se habla de literatura infantil uno trata de definir un tipo de literatura con un espacio lector específico (niños o infantes) o con autores que “trabajan  un tipo de discurso” peculiar que debe atrapar la atención de ese lector “ingenuo y creativo” Pero a veces, resulta que ese propósito solo es eso, un propósito muchas veces fallido, trunco, mediocre y alucinante  en el sentido del absurdo. Es decir, bajo la etiqueta de literatura infantil o para ampliar el espacio de literatura infantil y juvenil. Muchos  “escritores” cometen  atentados discursivos donde la ausencia literaria  resulta “traumática” para el niño y el joven. Obviamente y gracias a Dios siempre hay “otros escritores que son conscientes” y  desarrollan trabajos creativos sugerentes. Así como reflexiones teóricas que ayudan a dilucidar la literatura infantil y juvenil estoy pensando en los trabajos de: Francisco Izquierdo Ríos, Carlota Flores Scaramutti, Eduardo de la Cruz, Jesús Cabel Moscoso, Félix Huamán Cabrera,   Roberto Rosario, Milciades Hidalgo, Jorge Eslava, Emilio Barrantes, Carlota Carvallo, Saniel Lozano, Danilo Sánchez Lihón, Biagio D´Angelo, Rosa María Carrasco etc.  Ojo que estoy citando arbitrariamente algunos escritores que no sólo desarrollan un vasto trabajo creativo en esta línea sino aquellos que se han tomado el trabajo de “reflexionar y abrir rutas de discusión” para comprender mejor este tipo de literatura cuya presencia es innegable. Esta reflexión fue motivada al terminar de leer con “placer de lector”  el texto escrito por el poeta y narrador  Jorge Eslava: Libro del capitán (Navegación por la literatura infantil) Lima: Ediciones Taurus Santillana 2008. Libro que resulta una cartografía de cómo “reflexionar mejor sobre la literatura infantil”  como asumir compromiso de lectura de ese mundo fascinante de libros pensados para niños. El texto que comentamos está dividido en 5 secciones a saber: I Cuaderno de Bitácora, II los viajes del Capitán (1,2 y 3 viaje)  III Castillo de Popa (Maestres de  literatura infantil Contemporánea) IV Invitados de a bordo, V índice de la tripulación, VI Bodega del barco.  A lo largo de sus 381 páginas  Eslava nos invita a leer y conocer no sólo autores importantes de la literatura infantil mundial sino que recrea en la primera parte la acción del “maestro” del guía, del profesor en la construcción de la lectura. Eslava con fina pluma marina fusiona su avatares como poeta, escritor y  maestro una reflexión furiosa de palabras-olas  sobre libros, pedagogía, sueños, amores, frustraciones, recuerdos familiares, aulas, carpetas, tizas y bibliotecas. Una lección de amor sobre lo que significa ser profesor de literatura, sobre como batallar para seguir creyendo en la lectura de libros  como una batalla cotidiana  para sentir que respiramos y adquirimos sabiduría.  Aquí una perla robada de su barco-escuela como un pirata: “Un profesor de literatura debe conocer tan bien sus terreno, que el alumno reconozca –más allá de sus gustos- que ese profesor es un capo. Tampoco entiendo al profesor que, siendo un erudito, no tenga en el cuerpo un alto voltaje de sentimientos por el  arte. El alumno debe sentir la electricidad del buen profesor, esa pasión arrebatada que puede incluso crearle fama de chiflado.” (Eslava 2008: 106)  En la segunda parte los viajes del capitán estos se convierten  en una meticulosa cartografía de autores y obras  de literatura infantil. Aquí prima el ejercicio “crítico y de reseñador” de la que hace gala Jorge Eslava oficio que aún continua desarrollando en el Dominical del Diario el Comercio.  En Castillo de Popa   el capitán Eslava con fino sable nos muestra a los grandes Maestres de literatura  infantil como: Emilio Salgari, Roald Dahl, Gianni Rodari, Ana María Machado, Antoine de Saint –Exupéry, Carlos Lorenzini, James Matthew.  En la sección Invitados de a bordo Eslava  realiza una serie de entrevistas que complementan su visión de la literatura infantil. Este libro es recomendable no sólo por la información que contiene sino por pasión que se percibe desde la pluma del  Jorge Eslava de quien con anterioridad había leído otro libro que comentaré en otro post  me refiero a su libro:  Adolescentes en la ciudad ( una visión de la narrativa peruana del siglo XX) Lima: Fondo Editorial UCSS 2008

jueves, febrero 21, 2013

RESTOS DE LA TEORIA LITERARIA DE JAVIER MORALES MENA


La teoría literaria según Jonathan Culler supone un “conjunto de reflexión y escritura de límites extremadamente difíciles de definir”  de ese campo que llamamos literatura. La teoría  supone el manejo de conceptos que ayudan a “comprender” de manera articulada y lógica el significado de la naturaleza que presetan las formas expresivas de la literatura. En toda teoría literaria se desarrollan ideas, juicios, manejo de categorías de reflexión sobre la literatura. En teoría es importante manejar categorías,  y poseer capacidades “críticas” sustentadas en el espíteme. Hay tantas formas de teorizar que pueden hablarse de teorías: estructuralistas, semióticas, hermenéuticas, formalistas, estilísticas, psicocríticas, culturales, sociológicas etc. Todas ellas a veces moviéndose en relaciones interdisciplinarias que a veces lo estrictamente literario se apoya en la antropología, el psicoanálisis, la lingüística, la historia, la cibernética, la lógica, la filosofía etc. Pero veces esta “invasión”  ha creado “teorías” donde el hecho literario se ha convertido en un pretexto para “proponer y desarrollar” un metalenguaje a veces lindando con una “especie de esoterismo verbal” donde se “deforma” el sentido de “comprensión de la literatura.” Estas ideas que pueden ampliarse y acaso discutirse fue motivado al leer el libro: Teoría de la Literatura. Restos, de Javier Morales Mena (compilador) Facultad de Letras y Ciencias Humanas UNMSM e Editorial San Marcos. 2012. Es justamente Morales Mena en su sugerente texto: Espectropoética (páginas 231-239)  quien citando a Culler alerta que. “ Escribir sobre teoría crítica al comienzo de los 80 ya nos es presentar cuestiones, métodos y principios poco familiares, sino intervenir en un debate vivo y confuso” ( Culler 1982:13) y es esa dirección que propone volver a los clásicos estudiosos de la teoría literaria para superar la “crisis” de las falsas posturas en las que ha caído la teoría literaria. De ahí que: “Espectropoética es la práctica teórica que combate la “retórica de la crisis” conjurando el legado de los grandes maestros de la teoría de la literatura y de la “teoría” (Morales 2012: 235-236)  Planteada así, estamos frente a una actitud de resistencia para hallar en el “inmenso bosque de seudoteorías y seudoteorizadores de teoría literaria y teoría de la literatura” un espacio para volver a leer con nuevos ojos los trabajos de los viejos maestros de la reflexión estoy pensando por ejemplo en los trabajos de Erich Auerbach, Michel Butor, Walter Benjamin, Alfonso Reyes, Edmund Said,  Jean Paul Sartre etc, sin que este hecho signifique sepultar los aportes de Roland Barthes, Michael Foucault, Jacques Derrida, Alain Badiou,  etc. Lo que se espera es “combatir” con ideas las ideas de los “tropoturgos” de aquellos que Morales llama: “ ¿de los artífices de metáforas hipnóticas y fraudulentas”  muchos de ellos disfrazados de “académicos” en nuestras universidades. Aquellos que “colocan a las palabras en la punta de lo humoso, lo extraño, lo no entendible”. En fin el texto compilado por Javier Morales es un buen pretexto para leer la dirección de la  teoría en la actualidad. Así en el libro que estamos comentando hallamos trabajos valiosos y polémicos de: Antonio de Murcia Conesa (Teoría literaria de la Romanistik y mitologías de la Weltliteratur), Miguel Ángel Huamán ( El lugar de la crítica), Pedro Aullón de Haro (El final de la crítica), Sultana Wahnón Bensusan ( la hermenéutica constructiva: una propuesta renovadora de teoría literaria), Roberto González Echevarría (Crítica práctica/práctica crítica), Tatiana Bubnova Gulaya (Bajtín traducción inversa), Manuel Asensi Pérez ( Las polémicas de la Escritura y la diferencia de Jaques Derrida. (Las bases del pensamiento deconstructivo), Antonio Aguilar Giménez (Retórica y epistemología sin retórica), José María Pozuelo Yvancos (Cesare Segre, los signos de la crítica cuarenta años  después), Beatriz Ferrús Antón (Feminismo, poscolonialismo y crítica como sabotaje: La modelización de los sujetos y punto de vista  del subalterno), Javier Morales Mena (Espectropoética). Un libro importante para quienes desean actualizar o “releer” tópicos de teoría literaria. Desde este modesto blogsito felicitaciones Javier por este aporte que se complementa de manera puntual con tu texto anterior: La Trama teórica (Escritos de teoría literaria y literatura comparada) Javier Morales Mena (compilador) Facultad de Letras y Ciencias Humanas UNMSM e Editorial San Marcos, 2010.

lunes, enero 28, 2013

RIKURANIM (HE VISTO) AUTOBIOGRAFÍA DE UN TESTIGO DE LA VIOLENCIA


Lurgio en su época de joven soldado.

Lurgio Gavilán Sánchez nos da a conocer un texto testimonial. Memorias de un soldado desconocido (Autobiografía y antropología de la violencia) Lima IEP; Universidad Iberoamericana, 2012. Libro que nos da la posibilidad de asistir a un relato “desde adentro”,  que relata los avatares de un hombre por la filas de Sendero Luminoso, El Ejército Peruano, La Iglesia. Lurgio Gavilán desde estas memorias rescatadas de la "interioridad" del sufrimiento, el dolor, la agonía, la utopía, la muerte va mostrándonos  el "trascurrir" de  su vida desde  niño enrolándose a temprana edad a las filas de SL (12 años)  su enmascaramiento como el camarada “Carlos”, su accionar como guerrillero, militante para más tarde ser mando de una columna. En la primera parte de esta autobiografía vemos la orfandad, y la ortodoxia del partido, la crueldad con la que se ensañan “los mandos”  con los militantes “Ya en la tarde, el mando político convocó a la reunión, estábamos más de  120 guerrilleros. Cantamos himnos guerrilleros. Luego el mando político nos dijo: “En nombre del leninismo, maoísmo y pensamiento Gonzalo, esta reunión es para comunicarles que entre nosotros tenemos compañeros  que han traicionado al partido y se han vendido, por lo que esta noche morirán” (….) Atadas las manos con sogas de lana de llama, lloraban y pedían perdón. Para el partido no existía perdón. (…) Después del discurso de la muerte, fueron sentenciados a fusilamiento. Bajamos a una quebrad en la noche oscura y fría de junio. Ajenos al dolor humano de los compañeros presos, jalamos de soga cuando inútilmente intentaban escapar. La tumba ya estaba cavada. Uno por uno fueron fusilados; antes de morir se despidieron  dándonos sus manos entre lágrimas” ( P´gs.74-75) hecho que muestra la “violencia” la “crueldad” , la insania del “PODER” que no respeta ni a quienes le sirven con fe ciega. También nos enteremos al leer esta autobiografía de las incursiones, del ataque, a las fuerzas del orden y muchas veces a los pobres campesinos que según ellos se habían convertido en “soplones” y había que  “castigarlos” con la muerte: “ Nuestros mandos siempre nos recordaban que  los comuneros  de Yawarmayu se habían rebelado contra nosotros, estaban con los militares, entonces ya eran yanaumas, por eso teníamos que eliminar y desaparecer a esos chutus” (…) “cuando llegamos a su campamento vi como los ronderos caían  y rodaban por el suelo en pendiente, destrozados por los plomos de las balas y decapitados. Quemamos todas sus chozas. Los muertos estaban tendidos  por todas partes” (pág. 71) Este testigo por momentos, simple  observador nos va tejiendo cuadros de dolor, muerte y dramatismo que nos quedan grabados como un libro lleno de “sangre” de muerte que enlutó absurdamente nuestro país. La historia de Lurgio es en la parte que estamos comentando la historia “de la orfandad” del militante, su tragedia, su hambre, su pobreza que conmueve. Tanto dolor, tanta pena y no poder nada contra el poder de los mandos. Si bien existe, una “mística” acerada por ser parte de un “proyecto utópico de igualdad”  nos damos de cara al ver columnas de  guerrilleros famélicos que sólo comían a veces “sal con nevada”, guerrilleros mal vestidos, mal armados, con problemas de salud, donde la “severa creencia en la ideología” del partido nos bastaba pues, muchas de las veces se convertía en un fanatismo que lindaba con la “locura” ese espacio donde la razón ha perdido la sensatez y la inteligencia. “Podíamos caminar descalzos, con piojos en la cabeza, pero sin comer no se podía. Por eso pensábamos y soñábamos: cuando triunfemos, ya en la vida del comunismo, comeremos harto” (pág. 88) utopía y ortodoxia sin tiempo. Lurgio con su vida, y su relato de tristezas, y “alegrías”, de muertes y “esperanzas”, de miedos y “amores”, de penas y “solidaridades” nos regala una historia desnuda y cruda del verdadero rostro de un sujeto que ha vivido en carne propia su “militancia y participación” en SL.
Memorias de un soldado desconocido.  Autobiografía y antropología de la violencia
Para completar,  el relato Lurgio nos lleva a otra “institución”  de comportamiento jerarquizado y de rigurosa presencia que es el ejercito. Nos muestra el accionar “represivo” que desarrollo el ejército contra SL, y muchas veces contra indefensas comunidades. Lurgio en este parte de su autobiografía tampoco se muestra complaciente sino que “muestra” desde adentro los excesos que se cometieron frente a indefensos moradores de las comunidades andinas de Ayacucho, las forzadas desapariciones de personas acusadas de pertenecer a SL, el abuso y violación de mujeres, los patrullajes, los interrogatorios en el cuartel “los cabitos”, los ejercicios, la vida dentro del cuartel etc. Esta cita nos puede mostrar los que a veces se sabía pero no se confirmaba. Pero ahí está la voz del testigo Lurgio que de “mando senderista” ha pasado a ser informante, recluta, hasta llegar a  ser monitor. “Esa vez, 1985 en la base  de San Miguel, decidieron matar a todos los que estábamos  sic) como prisioneros, pues venía la Inspección. Trajeron a las mujeres a la cuadra, y todos abusaron de ellas. Ellas lloraban, “no nos maten”, dijeron, yo estaba también asustado. Como a la media noche llevaron a las mujeres  al campo donde siempre  nos formábamos. Todos fuimos a presenciar su muerte. Ya estaba clavada la fosa. Dos tiros sonaron al unísono y ellas cayeron muertas. Esta vez, no  era un error cometido, sino que venía la inspección y era mejor desaparecerlas. Las metieron al hueco y las enterraron” (pág. 111)  la mirada del testigo y actor  al igual que en la primera parte va “mostrando” las heridas de un país  que entre los ochenta al noventa ingresó a una espiral de violencia que esperamos que jamás se vuelva a repetir.
En la tercera parte, Lurgio nos relata sus peripecias después de haber dejado el ejército, sus deseos de seguir estudiando, progresando y reconciliarse con sociedad. En esta parte Lurgio nos relata su “tránsito” por la vida religiosa especialmente por la orden franciscana. Un testigo buscando en la “vida espiritual” la paz, la “estabilidad emocional”, la calma después de la tormenta. Despertar a la vida después de haber rozado la muerte en los bordes de un fusil o de un cartucho de dinamita.  Lurgio Gavilán testigo de época nos ha regalo una “historia”  inolvidable de muchas que aún están por escribirse o quizás nunca se den a conocer y  sólo se queden marcados con dolor en el silencioso corazón de los hombres que viven escondiendo sus miedos en algún lugar de nuestra patria.

Pero cuanto más se acercaba la silueta, la imagen de mi hermano iba borrándose y en su lugar vi a un viejo canoso, con sus ojos de vidrio. Seguro ese hombre fue el que nos alimentó y entonces pertenecería  las bases de apoyo, a las masas de SL. Lo saludé y me miró de pies a cabeza. Le pregunté : ¿ Usted  habrá visto toda la barbarie cometida por SL y el Ejército?. El anciano hizo silencio y solo me dijo: Rikuranim (He visto”) Pág, 159.

domingo, enero 27, 2013


AMSCHEL
Tengo un castillo de América
y amo una mujer casada,
mientrás duerme en mí la sonrisa
de Felice, como una paloma
de ardientes alas pirotécnicas.
Ella esa mujer  otra mujer de sueño
Entra mis venas.
Debo haber nacido enfermo
pues, en mi pecho rojo de frío
han dejado caer una manzana
sobre mi espalda.
Ahora me alejo de la música
como un pequeño insecto
tras la luz de una vela.
Amschel es mi nombre
soy primo de Zuratas el hablador
aquel corporizado hermano de los machiguengas
que había tejido su luminoso lunar
En la boca de los arboles.
Soy Amschel, un ángel de vidrio
de ojos nublados de neblina
de corazón  laberinto que no le gusta
nada a Milena,
otra tierna compañera tendida en mi sombra
como una camiseta blanca de agua.
Ahora no sé porque se alarga mi cuerpo
ni sé porque en Praga
han crecido cuervos de cuerpo negro
que se han robado a mis hermanas.
Amschel, Amschel, repite el tambor
y Alemania me sepulta
una daga de tuberculosis
mientras una svástica de viento
me va llenando
de eternidad,
Soy Amschel o José k.
para los amigos.

lunes, noviembre 05, 2012

MARCO YAURI MONTERO: ENTRE LA ORALIDAD Y LA HISTORIA DEL DOLOR

                                                                            
Este trabajo fue preparado para un evento donde se rindió un sentido homenaje a este importante narrador de la llamada generación del 50, fue leída en la UNFV. El evento fue organizado por Jorge Teran Morveli.

Marco Yauri Montero (Huaraz, Ancash 1930). Importante narrador, poeta y ensayista e historiador, perteneciente a la generación del 50. Es autor de numerosas novelas, poemarios  y trabajos de etnohistoria. Ha sido Premio Nacional de Novela (INC, 1968), En 1969, recibió el Premio de Fomento a la Cultura Peruana Ricardo Palma por su obra La sal amarga de la tierra, Premio Casa de la Américas (1974) con su novela En otoño después de mil años.  Premio José Gálvez Barrenechea de poesía (1977) Premio Gaviota Roja (1985) por su novela  Así que pasen los años.  Así mismo,  ha publicado a  la fecha: Tiempo de amar, tiempo de morir (2007), Puerta de alegría (2006), Arte de olvidar. Casa donde nací (2006), Torres de la soledad ( ) Leyendas ancashinas, El regreso del paraíso (2005), Eurídice, el amor (2004), Mañana volveré (2000) María Colón (1980), El hombre de la gabardina (1996) El séptimo sello (1999) No preguntes  quien ha muerto ( 1999) Lázaro divagante. Poemas (1969) Un rostro en el polvo. Poemas (1963) El amor de la adusta tierra (1968) Ancash o la biografía de la inmortalidad (nuevos planteamientos de sus problemas culturales (1972). etc. Estamos ante un autor caudaloso que merece una atención crítica en sus tres facetas: de novelista, poeta y estudioso de la tradición oral.

En los textos de Yauri Montero se da el uso constante de la oralidad entendida esta como una forma comunicativa que pretende registrar los giros del “habla cotidiana” va sea en forma de diglosias o simplemente  giros lingüísticos donde se pretende capturar las formas expresivas de los sujetos que cargan su universo verbal  con ese “hablar” natural y espontáneo que actúa como estrategias suprasegmentales que se convierten en sonidos, en rumor, en ruido. Pero que a diferencia de Arguedas o Alegría, Marco Yauri no muestra un espacio de plenitud de la oralidad en sus novelas sino sólo roza ese espacio con la alusión a topónimos o al simple recuerdo, o en le mejor de los casos lo inserta en el nivel de los diálogos que encarnan sus personajes. Este hecho es una marca rastreable en casi todas sus novelas y sus poemarios. Es decir, la oralidad narrativa (especialmente la “captación del habla del morador ancashino Yauri no lo desarrolla a plenitud  a través de la escritura porque su orientación mayor es plantear la movilidad del sujeto que en una actitud antropofágica trata de desarrollar la captación de un universo verbal  cosmopolita. Esto no significa dejar el universo de tierra adentro  sino ampliarla a través de la literatura.  Yauri Montero al ser entrevistado al respecto por Virginia Vilchez dice:

Resulta extraño que no escribas en quechua siendo un buen quechua hablante y habiendo recogido las leyendas de Ancash en esta lengua.
Efectivamente, estaban en quechua y yo los he traducido. Este trabajo se remonta a los años cuarenta cuando todavía en el Perú no se hablaba de etnohistoria, ni se hablaba de literatura oral, en Lima, era una cosa desconocida. Entonces, yo, por amor a la tierra, iba anotando todas las leyendas y mitos que me contaban y los iba apuntando en un block, hasta que en el año 60, antes del 60, me pregunté ¿que va ha ser de este material? Entonces fui donde P. L. Villanueva que era el mejor editor de esa época; le presenté el libro y salió con el título de Ganchiscocha: leyendas, cuentos y mitos de Ancash. Así fui trabajando más y más hasta que después me encontré con que se había desarrollado en Europa toda una teoría muy sólida, y que al Perú recién se estaba expandiendo y los teóricos se estaban haciendo. A eso se debe a que no tenga los textos en quechua, sino todo está traducido al castellano. Ya no he tenido tiempo de recoger o recordar los textos quechuas, porque eso significaría trabajar dos o tres años, volver al ambiente y buscar a las personas que todavía recuerdan y volver a recoger; eso ya no ha sido posible. Me absorbió el trabajo de la novela, me olvidé de esas cosas y ahora ya no se puede.

El autor  es consciente de no tener  la necesidad de presentar en sus textos el registro oral. Por el contrario “españoliza” “erudiza”  la lengua nativa y encuentra en la novela la posibilidad que lo a llevado incluso a una occidentalización de sus temas tal como puede leerse en esa preocupación constante  por  la mitología grecolatina (Por ejemplo: Eurídice, el amor, o el séptimo sello)  En varias entrevistas ha señalado que su preocupación va más bien por el lado, de mostrar procesos de evolución donde el tiempo adquiere significación para confrontar espacios dicotómicos: Ande- Metrópoli, lo rural-  urbano, lo naturaleza frente a la artificialeza, sedentarismo- nomadismo, lo andino- lo limeño etc. A la vez, que desarrolla su visión desencantada de la caída o empobrecimiento de esa de la “burguesía” provinciana.  Es decir, no hay perdida de señas de identidad de la “tierra”, “de sus costumbres”, “de su imaginario”, de la “descripción de los paisajes”, “de sus personajes” sino más bien se logra la ampliación a partir de ese universo por escritura. Pintar la ciudad interior para ser universal. Aprovechar la memoria rural para ampliarla y mostrarla en esplendor de escritura  que supera la visión “llorosa del espacio indigenista ortodoxo” para entrar a planos de un nuevo espacio que tentativamente llamaremos “andino cosmopolita”.
Yauri lo vuelve a reiterar en una segunda respuesta a otras preguntas:
Leyendas AncashinasQué tanto tus novelas, tus cuentos tienen influencia de la tradición oral?
Sí, tiene influencia, porque la tradición oral no solamente es relato o cuento, sino contiene una información histórica, religiosa, la cosmovisión. Entonces muchos de esos mitos me han servido para entender mi región, para entender el Perú y en ese sentido he hecho una confrontación con ciertos aspectos de la ideología occidental y he encontrado coincidencias.
Coincidencias en qué por ejemplo.
Por ejemplo, en el Ande un enamorado le quita a su enamorada una sortija y la conserva como una joya. Este es un gesto universal. En el Werther de Goethe, el protagonista, conserva y muere y se dispara un pistoletazo y en sus cartas que deja para ella le dice: me acompañará el lazo que me obsequiaste en mi cumpleaños. O sea, como humanos somos iguales en todo el mundo. Lo que nos diferencia es la forma como percibimos el mundo. Allí esta la diferencia. Toda criatura humana tiene espíritu, tiene alma, tiene corazón, tiene capacidad de pensar, de inventar... Somos iguales, no hay distingos.

El septimo selloEstamos frente a un autor que ha dejado lado, la visión ortodoxa del indigenismo  que incluso supera  ese espacio para desarrollar una propuesta donde la marca de la oralidad entendida en el sentido naturalista pasa a convertirse en un “neoindigenismo de lirismo puro” que lo acerca a la narrativa de Eleodoro Vargas Vicuña, Carlos Eduardo Zavaleta, Edgardo Rivera Martínez, Zeìn Zorrilla o el Julián Pérez de Retablo, autores que se mueven en espacios de la cultura occidental sin descuidar su postura andina. E incluso en su “particularidad narrativa” su novelística escapa de la alusión  referencial huaracina para aludir espacios foráneos como por ejemplo en su novela “Mañana volveré” donde se alude a través de un personaje a argentina incluso a Europa. Este hecho no desmerece la propuesta narrativa  sino permite ampliarla fuera de los parámetros de la oralidad impresionista, paisajista y naturalista. Sino plantear la ampliación de la “oralidad” en cualquiera de sus formas (historia oral, folklore, tradición oral, oralidad primaria, secundaria) a planos donde esta noción se diluye en un afán de reconstrucción  y afirmación de una nueva forma de la andinidad esta vez, universalizada.
Tomas Gustavo Escajadillo con precisión señala lo siguiente: Yauri Montero es así uno de los pocos escritores nacionales que ha pasado de un “indigenismo ortodoxo” al estadio superior de un “neoindigenismo”. e incluso sus novelas plantean ahora la opregunta de si ha trascendido, “superado” o “ampliado” una literatura denominada “neoindigenista ( Escajadillo, 1994:130, 131)
Lo que llama la atención en Yauri Montero es  que en su trabajo antropológico de recopilación e interpretación de textos orales tal como lo nomina Jorge Terán  el autor  no esta preocupado por la oralización de la escritura salvo, la utilización de diminutivos, la alusión de la tradición popular, la referencialidad costumbrista sino que su propósito  se orienta a “estudiar” y “proyectar” hasta donde sea posible el universo natural del imaginario huaracino (léase: Ganschiscocha. Mitos, leyendas y cuentos de Ancash (1969) , Waracuy, leyendas ancashinas o su libro de tradición oral: Laberinto de la memoria) más bien, el es consciente que desde un trabajo émpírico iniciado a los 16 años ha ido sistematizando dicha tarea hasta “escrutar la entraña de los textos orales para descubrir el “tesoro que ocultan” (Pierre Macherey) o cumplir lo que Foucault incita, dar la palabra  al silencio que asedia a la escritura. Digo urgencia, porque pensaba en la necesidad de conocer el entresijo de los mito, pues a través de la “sabia ignorancia” que caracteriza a toda investigación, estaba convencido que en la inmensidad de esa literatura se ocultan datos, informes, ideas , que descubiertos serían útiles en el quehacer cultural, y sobre todo para saber que hemos sido antes, cómo , y qué de útil podemos extraer para orientarnos en la vida e historia que nos ha tocado vivir.” (entrevista concedida por Marco Yauri Montero a Jorge Teràn Morvelli)

Eurídice, el amorEl dolor como símbolo cuya imagen más brutal es la muerte es una constante permanente  y casi ineludible en los trabajos de Marco Yauri. Hasta donde sabemos el catastrófico sismo del año 70 en Ancash y todos los pueblos emblemáticos que desaparecieron a causa de la furia de la naturaleza  no sólo marcó con la muerte y la lágrima imborrable  muchos hermanos peruanos. Sino que también  permitió asistir a “contemplar” desde la pena que aún se empoza en el alma una de las peores catástrofes que ha sufrido la piel de nuestro país. Yauri Montero ha hecho del dolor el testimonio a plenitud de la escritura. Escritura dolor, novela nostalgia, novela crónica del llanto y la furia, lágrima hecho novela, poesía. Escritura muerte lanzado palabras. En su libro: Tiempo de rosas y de sonrisas se muestran cuadros que resultan conmovedoras hasta el tuétano. Ahí la imagen de la muerte, del hombre sepultado por el aluvión, por la furia de la naturaleza , enterrado por horas de hora, por ver como la tierra se tragaba con sus garras  a sus familiares era ver cara a cara la imagen dantesca y brutal de la muerte. La imagen del tiempo del dolor que enlutó a un país tiene en Marco Yauri a un testigo de excepción sobre este tópico pues sabemos que  este importante autor venció a la muerte luego de estar el mismo sepultado hora de horas bajo la tierra en ese funesto 31 de mayo de 1970 donde según los entendidos  murieron más de 50,000 personas, 20,000 desaparecidos, 150,000 quedaron gravemente heridos no sólo físicamente sino de por vida por eso que llamo el  tiempo del dolor. En su novela Otoño después de mil años (premiada por la prestigiosa Casa de las Américas en 1974) Yauri a través de la escritura  nos muestra escenas  de dramatismo telúrico, de inmensidad humana frente al dolor, de la solidaridad verdadera en la desgracia y no la “ayuda solidaria”  postiza desde afuera que el propio Yauri denuncia  en su libro: Ancash o la biografía dela inmortalidad (nuevos planteamientos de sus problemas culturales) nuevamente la escritura poderosa herramienta para la denuncia y para  creer en la fe ciega para plantear la “inmortalidad”  de la literatura ante el dolor y la muerte.
Por lo expresado hasta aquí que no es más que una reflexión fragmentada que me ha motivado la obra de Marco Yauri Montero sobre dos tópicos la no oralidad “visible” y la alusión del dolor considero importante haber organizado este homenaje a este prestigioso autor que según nuestro punto de vista aún no merecido un  atención seria por parte de la crítica canónica, porque hay que recordar que  a veces  los críticos de moda no sólo leen mal la literatura de nuestro país sino les cuesta reconocer a escritores que no pertenecer al “circuito académico”  son olvidados o ninguneados. Es que  el Perú esperamos  a veces que recién desaparezca físicamente un escritor para  leer con nostalgia y desolación  sus obras y aquilatemos su valía de manera oportunista. Porque el sentimiento de necrofilia crítica nos invade y nos gobierna para leer nuestra literatura. Porque un escritor como Yauri no solo ha desplegado una obra sólida sino que como todo escritor experimentado expone una recomendación a los jóvenes escritores: “Les recomendaría dos cosas: primero, una formación sólida porque, para ser escritor, hay que leer primero, a los grandes maestros, que son una verdadera escuela, y luego leer cuanto se pueda, todos los días, y ejercitarse, escribir. Luego tal vez una formación teórica. Ahora se acostumbra asistir a talleres, de donde salen, a veces, escritores que son toda una promesa, pero yo pienso que lo mejor es leer, leer y leer y al mismo tiempo descubrirse a si mismo, descubrir si se tiene vocación o no; porque de nada va a servir una sólida formación teórica, una erudición monumental si es que adentro no hay ese amor a la palabra, el amor a cómo representar el mundo a través de la palabra.”

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Carrillo, Francisco.  Prólogo a la Sal amarga dela tierra. 2da edición. Edit Peisa, 1974.
Cornejo Polar, Antonio. “María Colón” en: Crónica Cultural, suplemento del diario La Crónica. Año 3, · 25, 8 de febrero de 1981.
Escajadillo, Tomas G. La narrativa indigenista peruana. Lima. Editorial Mantaro, julio de 1994.
González Vigil. Ricardo. “folklore y literatura” en: Dominical  suplemento del Comercio. Lima 9 de noviembre de 1980.P.5.
---- “Yauri Montero: retorno a la provincia” en: Dominical  suplemento del Comercio. Lima 6 de octubre de 1983. P.20
Goodrigge La Rosa, Jorge. Marcos Yauri Montero., Eurídice , el amor. ( reseña) en San Marcos, Revista editada por el Rectorado dela UNMSM, 2006, 24.

Terán Morvelli, Jorge.  La perseverancia de la tradición oral. Conversando con Marcos Yauri Montero sobre los laberintos de la memoria.( Entrevista) http:// Sol-negro.blospot. com/ 2008/04/ La preseverancia.de –la- tradición-oral.html. (27 de abril de 2008)
LaTorre, Alfonso. “En otoño después de mil años” en: diario  Expreso. Lima. 24 de febrero de 1975. P.8

-------- “la ternura como búsqueda de la identidad nacional”. en: diario  Expreso. Lima, 16 de noviembre de 1980. P 35.
Vílchez, Virginia. Marcos Yauri y la tradición de su pueblo (entrevista) htpp:// www.librosperuanos.com/autores/marcos-yauri.html. (3 de agosto 2007)
S/a . Marcos Yauri Montero. “La novela como crónica de los cambios en el Perú” en: la república, 1985, 27 de agosto de 1985.

domingo, octubre 21, 2012

EL VAIVEN DEL VERSO DE PAOLO DE LIMA

Los  noventa nos daba la oportunidad de mirar la vida con cierto optimismo. La violenta etapa de los ochenta se había llevado muchos sueños juveniles. Pero ya en los noventa se nos abría una ventana posible de vida después de la violencia a pesar de que esta aún continuaba con apagones y coches bomba. Se mezclaba la angustia, la soledad y la esperanza en un puño. Ser joven en los ochenta y los noventa nos ponía en el filo de la sospecha para las fuerzas policiales. Si eras universitario peligrabas, si eras poeta más. Pero en fin las calles nos regalaban sus abiertas fauces para seguir caminando por las calles limeñas. Los noventa era la etapa de los colectivos Neón, Noble Katerba, Estación 32, Vanaguardia, Aedos 2000, poetas del asfalto y otros grupos. Los noventa continuaba la tradición grupal del “ruido” y la “movida cultural”  estábamos invadidos de Rock subte, estábamos creciendo en grupos gigantescos de poetas recitando, leyendo, sus textos en cuanto recital se organizaba en universidades de Lima, en sindicatos, en bares o en las calles etc. Estábamos urgidos de vivir en poesía. Entre esa mancha caminaba un “delgado y joven poeta” que  se hacía llamar Paolo de Lima. Hoy ya con años de experiencia “en universidades gringas” lo vemos como un solemne Doctor  en letras. Pero al margen de esta imagen que nos regala el tiempo cruel e irremediable nos interesa hablar del poeta De Lima que ha reunido su trabajo poético  en: Al vaivén fluctuante del Verso (Cansancio, Mundo arcano,  Silenciosa algarabía, Inéditos)  Hipocampo Editores, 2012.  119 p.p.  un registro que nos permite rastrear el lento fluir de la madurez poética desde el tímido primer libro: Cansancio editado inicialmente en 1995 en Filadelfia  bajo el sello Asaltoalcielo Editores y una segunda edición en 1971 editada en Lima  hasta llegar a su libro silenciosa  algarabía publicada  por Tranvía editores el año 2009 que considero el texto que tiene textos interesantes. Al Vaivén... es un libro que agrupa la producción a la fecha  que nos permite rastrear los “cambios” de escritura que ha seguido el poeta. En cansancio su primer libro los poemas muestran versos “asombrados graficando espacios de la soledad y el existencialismo agónico del romanticismo”  un libro de poemas llenos de "intenciones poéticas"  así dice: Cansado y acaso sin ganas de retener fe/ siento llegar nubes espesas a mis ojos… tono rastreable en varios poemas como por ejemplo: Yo no debí despreciar tus cantos frente al espejo (p.17)  sólo corro mi memoria ayudado por este lapicero negro (P.22) aunque también apuntamos la alusión al paisaje citadino en algunos versos: Caminaba por calles asteriscas/ reconfortante lluvia de Lima/ El corazón avizora desde un balcón limeño. Mundo Arcano su segundo libro nos regala otro tono, otro registro publicado inicialmente bajo el sello de contracultura ediciones el 2002. Aquí tenemos a un poeta que recrea con mejor pulso sus poemas que metaforizan espacios de lectura emblemática como el desierto: “la línea erosiona y dice a la vez/ solo es un forma entre el calor/ nada es real, todo es imagen de tu mente alborotada (p. 29) se aprovecha esta referencia para tematizar el tiempo, la acción del hombre: “Se ha sabido que para amar no se necesita una voz/ sino un invicto corazón que sepa escuchar el rumor del universo  (p.41) hay una mirada más amplia para hablar del mar, del desierto, del tiempo, las calles de la ciudad. Paolo de Lima va afirmando  su voz, a pesar de que por momentos abusa de la anaforización: Escribir inteligentemente un poema sobre la ciudad/ Escribir rabioso un poema sobre la ciudad.. etc) (p. 67) que resulta un recurso interesante pero a veces te lleva a la  simpleza del enunciado: Escucha el silencio del poema/ Escucha en silencio el poema (p.80). Pero será en el texto: Silenciosa algarabía  donde Paolo de Lima se muestra con mayor destreza para poetizar. Un texto que muestra  un nuevo registro quizás un pulso maduro que ha logrado de Lima después de sus dos libros iniciales asi dice: desde el lomo de las ballenas que al caer se fragmentan/ en los archipiélagos inundándose en el límite de los campos/ y en el límite de lo ríos con sus muros grandes. (P. 97) poemas que giran en torno a las eternas preguntas que te provoca el silencio. Versos que se muestran sin tapujos con la fuerza natural para decir lo que se desea expresar. Conversacional por momentos, críptico la mayor parte de veces. Paolo de Lima van mostrando sus poemas como un testimonio de su búsqueda poética que ya ha logrado en su último libro así como en sus inéditos.  Paolo nos muestra sus trabajo para iniciar el ejercicio crítico de la poesía de los años noventa, de los más ruidosos poetas que dió Neón. Ahí está su libro como un registro de una época, un trabajo "fluctuante "de un poeta y su aprendizaje. Un libro que espera lectores que sopesen la validez de la obra de este  poeta de los años noventa.

lunes, octubre 08, 2012

ANTONIO CISNEROS ALUCINADO PEZ DE POESIA


 
Antonio Cisneros en su poema  titulado: Italo Calvino (i.m 19/9/85) de su poemario Monólogo de la Casta Susana y otros poemas  decía:

 Pulmón alucinado como un pez

Doblado entre las piedras.

Pupila que la noche sin estrellas

invade en pleno día.

Narices olfateándose en el agua.

Oídos escuchándose en la arena.

Tacto que no se toca.

Gusto que no se gusta.

Toro astuto de amores consumido

Que late y se hace añicos

Como un vaso barato.

Poema que emblemáticamente señala un “Pulmón alucinado como un pez / Doblado entre las piedras.  Una imagen que nos recuerda el grave mal que  ha hecho que Cisneros pase al reino de los inmortales poetas. Cisneros  se fue pero  hoy  nos queda su inmensa poesía celeste. Un poeta nace con la muerte para el tiempo. Tiren la primera piedra quien no  haya aprendido de la poesía cisneriana. O que hable aquel o aquellos que  no  hayan leído poemas de Comentarios Reales, Canto ceremonial contra un oso hormiguero, El libro de Dios y los Hungaros, Como higuera en un campo de golf, o las Inmensas preguntas celestes. Muestren sus rostros los anónimos críticos. Lean algo  y no busquen realismos deterministas  en la poesía. Entender, sentir la poesía es otra cosa.  Cisneros  dixi en: Heavy metal (b) Ortega y Gasset:

Yo soy yo

y mi circunstancia

Yo soy yo

y tu circunstancia

Yo no soy

sin tu circunstancia

Yo no soy

Sin tu circunstancia

Yo soy tú

Yo soy

Desde este pequeño puerto de tristeza un grano de arena, una palabra golondrina para el POETA Antonio Cisneros.

ARGUEDAS CENTENARIO O LAS ACTAS DE LA MEMORIA DE UN ESCRITOR FUNDACIONAL DE LA LITERATURA PERUANA



                La celebración del centenario de José María Arguedas (Andahuaylas 1911- Lima 1969) uno de  los escritores fundacionales de nuestra literatura peruana nos dio la posibilidad de recepccionar  diversos textos e iniciar “sugerentes lecturas” de su vasto universo discursivo. Han sido varios los textos que se han editado a raíz del centenario de este importante escritor. Aquí registramos algunos títulos que he tenido la oportunidad de “h- Ojear” y que muestran diversas aristas de la vigorosa obra  arguediana.  Así, menciono: Todas las sangres en debate (científicos sociales versus críticos literarios) Lima: Magreb Producciones SAC, 2011 de Dorian Espezúa Salmón. Poética de un demonio feliz. Lima: Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2011 de Antonio Melis que incluye ensayos de: Carmen María Pinilla, Gonzalo Portocarrero, William Rowe, Gustavo Gutiérrez, Pablo Macera, Eduardo Chirinos, Alberto Flores Galindo y Julio Ramón Ribeyro. YachaqWillakuy o la novela encantada (Un aproximación al universo mágico de José María Arguedas). Lima: Editorial Horizonte, Universidad Nacional de Educación, 2011 de Moisés Córdova Márquez. Neorrealismo y transculturación en el sexto (Un discurso de la insularidad) Lima: Hipocampo Editores, Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, 2011 de Dante Ramírez de la Torre. José María Arguedas Urpi, fieru, quri, sonqoyky (Estudio sobre la poesía de Arguedas) Lima: Ediciones Petroperú, 2011 de Mauro Mamani Macedo. El Río y el Mar (Correspondencia José María Arguedas /Emilio Adolfo Westphalen 1939-1969) Lima: Fondo de Cultura Económica 2011. Días de sol y silencio (Arguedas: El tiempo final) Lima: Fondo Editorial de la UIGV, 2011 de Alfredo Pita. Memoria y Homenaje a José María Arguedas centenario de su nacimiento (1911-2011) Lima: Fondo Editorial UNMSM, 2011 de Román Robles Mendoza (Editor) Dar la palabra Ética, política y poética de la escritura de José María Arguedas. Iberoamericana Editorial Vervuert, 2011. De Fernando Rivera. Cien años del Perú y de José María Arguedas. Lima: Fondo Editorial URP, 2011 de Rodrigo Montoya.  Arguedas centenario (Actas del Congreso Internacional José María Arguedas. Vida y obra (1911-2011) Lima: Editorial San Marcos, Academia Peruana de la Lengua, Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, 2011. De Gladys Flores Heredia, Javier Morales Mena y Marco Martos Carrera (Editores). Se habrá, podido notar que muchas publicaciones son metropolitanas a excepción del libro de Fernando Rivera editado en España. No he podido aún tener acceso a publicaciones del interior del país que presumo también deben haberse publicado. Tampoco he señalado las diversas revistas que han editado números monográficos sobre el autor de los Ríos Profundos (menciono arbitrariamente las revistas: Contextos, Sol de Ciegos, Arteidea). 

Pero al margen de esta información inicial nuestra intención es reseñar en las líneas que siguen  el libro: Arguedas Centenario. Actas del Congreso Internacional José María Arguedas.Lima: Editorial San Marcos, Academia Peruana de la Lengua, Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, 2011. 495 páginas. Libro que tuvo a Gladys Flores Heredia, Javier Morales Mena y Marco Martos Carrera como editores y gestores dinámicos del evento académico realizado entre el 18 al 20 de abril del 2011.

Arguedas Centenario es la compilación de 38 ponencias que fueron presentadas en esta fiesta “arguediana”. Lo que llama la atención es que cada ponencia pone en juego una perspectiva  crítica peculiar sobre diversas parcelas del discurso arguediano. La travesía reflexiva en el texto posee el siguiente ordenamiento: Poesía (cinco ponencias) Novelas (diecinueve ponencias) Ensayos sobre Arguedas (nueve ponencias) Semblanzas de un Apu (cinco ponencias)  Antes de pasar a “ensayar” un acercamiento de “lectura informativa” de  las diversas ponencias no resisto  citar a Umberto Eco quien en su libro: De los espejos y otros ensayos. Barcelona: Editorial Lumen, 1988 recordando el accionar del grupo 63 de París señaló: “Las celebraciones del grupo son sólo uno de tantos aspectos del tributo de adulación que los vencidos rinden a quien a sus ojos es el vencedor” (1988:110) y a mérito de qué  recurro a Eco quizás, para señalar que en el texto que estamos comentando sólo existe un tributo franco de reflexión en cada ponencia, la adulación es imperceptible o al menos esa ha sido mi impresión de la lectura de los diversos trabajos presentados a ese evento académico. El congreso “agrupó” una serie de Arguedianos sinceros y no Arguedocidas ni Arguedólatras diríamos parafraseando a Max Silva Tuesta cuando se refirió a los diversos “estudiosos de la obra de César Vallejo” en su polémico artículo: Tipos de vallejistas  editado en 1994 en el libro: Vallejo su tiempo y su obra (Actas del Coloquio Internacional Universidad de Lima. Agosto 25-28 de 1992). Afirmado este hecho sobre qué reflexionó el grupo “de los vencidos lectores de Arguedas  sobre su poesía, cuento, novelas o la parte inédita de su presencia como “intelectual, como voz que habla de todas las patrias”. Si hay un vencedor del tiempo, la humedad y la crítica miope ese fue y será José María Arguedas. Y este libro es la memoria escrita de su grandeza en este su primer centenario.

Ya ingresando a Arguedas Centenario llama la atención los trabajos sobre la obra poética de Arguedas, un espacio que esperaba una mirada crítica urgente. Es  en este campo que resaltamos cinco trabajos que asedian la fuerza cósmica de la poesía quechua, su simbología, sus telares metafóricos, su sentimentalidad, su vinculación  con la modernidad, el manejo de categorías etc. Aquí apuntamos el espacio de reflexión de la que hace gala Mauro Mamani quien se ha convertido en una voz autorizada sobre la parcela poética arguediana. Destaca así mismo, la propuesta de Antonio Melis, así como el trabajo de Gonzalo Espino que utilizando la categoría runa “reconstruye” un espacio de esa fuerza poética. Por su lado, Javier Morales Mena y Antonio Rodríguez nos dan una lección interpretativa de la poesía quechua. Morales ensaya una propuesta de beligerancia  en la poesía quechua frente a la pasividad “naturalista” y “cósmica a la que han intentado llevar algunos "críticos" dicha poesía.

La parte referida a las novelas de José María Arguedas es la más extensa, llama la atención que la novela más estudiada sea Los Ríos profundos (6 trabajos) siguiendo: Yawar Fiesta (3 trabajos) El Sexto (3 trabajos) Todas las sangres, El Zorro de arriba y el zorro de abajo y Diamantes y pedernales (2 trabajos cada uno) Los ponentes han asediado desde diversas ópticas la novelística de Arguedas. El libro comienza por el trabajo del estudioso mexicano Antonio Cajero quien da lineamientos para realizar una edición crítica de Yawar Fiesta apoyándose en la teorética de la crítica textual. Propuesta seria de ordenamiento de esta novela de Arguedas. Por su parte Gabriela McEvoy plantea "una lectura alegórica  de la visión modernizadora peruana" que esta simbolizada por Yawar Fiesta. Isabel Trancón por su parte ensaya una propuesta comparativa  sobre la festividad taurina andina frente a su intento de modernización por una fiesta de toros a la usanza hispana. Por otra parte, Segundo Castro García asedia  criticamente la breve y exquisita noveleta: Diamantes y Pedernales centrando su accionar en el desmontaje del personaje Mariano quien "desde una pasión sádica" nos muestra la caída del hombre en garras del amor, el abuso y el Poder. Esta misma novela recibe atención por parte de Tomas G. Escajadillo quien es un reconocido estudioso del universo indigenista y nos propone la inserción de "Forasteros y forasteritos en la narrativa arguediana como espacio del  sujeto migrante. Ya en otra, perspectiva esta vez, asediando lo que muchos consideran la mejor novela de Arguedas "Los Ríos Profundos" Alejandro Zamora nos muestra la "la reconstrucción de la infancia peruana" a partir de la imagen de Ernesto el joven protagonista de la novela. Aymará del Llano  nos explica los espacios culturales "ocultos" que subyacen en esta novela para lo cual la estudiosa recurre a una serie de categorías trabajadas por Ángel Rama, Antonio Cornejo Polar. Por su parte, Camilo Fernández Cozmán nos presenta un trabajo aleccionador e inédito que confronta los móviles de los estilos de pensamiento que utilizó Arguedas en la novela mencionada. Julio Noriega Bernuy desde una óptica enriquecedora vuelve a trabajar la noción de forasterismo pero enraizada en el universo andino que resulta un espacio lleno de cosmogonías y gestos de identidad ancestral y mágica.  Los agudos trabajos de Lenin Lozano Guzmán y Vicente Cervera Salinas complementan de manera magistral la lectura de los Ríos Profundos.

La novela El Sexto  la que podemos tipificar como una novela "citadina de espacio cerrado" es asediada por Dante La Torre  quien nos revela los espacios de marginalidad y   subalternidad que invade dicha novela que es  vista desde una perspectiva neorrealista.  Jorge Terán Morvelli por su parte analiza la "representatividad del canto, la danza y la lucha en la visión de Camac. El tercer estudio sobre esta novela la tenemos en el trabajo de Richard Leonardo Loayza quién "muestra el espacio lacerante de los sujetos "encarcelados"  moviéndose en espacios de abyección y marginalidad que nos muestra a negros, maricas y forasteros. Novela analizada desde  la marginalidad y la angustia de los sujetos que han dejado sus cuerpos en la cárcel.

Todas las sangres es analizada  por Fernando Muñoz y Nécker Salazar Mejía quienes desde una perspectiva global nos muestran los espacios "totalizadores de esta novela" desde la tradición y la modernidad. Por otro lado, la novela póstuma de Arguedas "los Zorros" es "revisada" por Gladys Flores Heredia quien nos muestra  el conflicto del discurso crítico con el discurso clínico como procesos de una fractura creativa. Una gran cicatrización de la voz del angustiado narrador que fusiona diario, mítica y lo estrictamente literario. Por su parte Manuel Pantigoso Pecero incide en la particularidad de los discursos que contiene esta novela en el proceso creativo de la obra arguediana.

La cuarta parte referida a los Ensayos Arguedianos nos da la posibilidad de "reflexionar"  sobre  el accionar del sujeto migrante y la lírica andina en un cuento representativo "El forastero" en la que Américo Mudarra Montoya  desarrolla un sugestivo análisis interpretativo del mismo. Por su parte, Bernardo Massola Peralta nos muestra el lado reflexivo de Arguedas, su pasión por el ensayo, por la actualidad, por la visión verista del Perú y sus manifestaciones culturales. Eugenio Chang-Rodríguez nos entrega en esta línea una mirada panorámica del escritor esta vez, animada por  la celebración del centenario del autor. Ya en un plano más reflexivo y haciendo uso de un arsenal crítico solvente hallamos el texto de Fernando Rivera Díaz quien "confronta" la escritura de Arguedas con la idea de reciprocidad y la ética que guía sus procesos creativos y de representación a través de lo que se dice y como. Por otro lado,  Martín Lienhard reconocido estudioso de la obra  arguediana nos ofrece una postura antropológica para entender su novelística. Manuel Larru  Salazar  nos muestra un trabajo importante del tránsito de una visión indigenista  de la obra arguediana a una visión afirmativa que él llama visión andina. Mención aparte merece el trabajo de Miguel Ángel Huamán quien desde una sólida argumentación teórica nos "explica" el proceso de escritura utópica que recorre la obra de José María  Arguedas. Y para complementar esta parte   hallamos dos trabajos importantes la de Nelson Osorio Tejada sobre la identidad mestiza en la obra de Arguedas, y  la de Renatto Merino Solano sobre el mestizaje cultural en los estudios antropológicos arguedianos.

Ya en la última parte de las actas hallamos trabajos complementarios y no por ello menos valiosos como la de Paolo de Lima quien junto a Victoria Guerrero asedian las obras pictóricas de Herbert Rodríguez, NN- Alfredo Márquez y Javi Vargas Sotomayor en relación a las motivaciones recreadas desde la obra, imagen y fuerza del Apu Arguedas. Jesús Cabel Moscoso y Ricardo González Vigil con oficio y madurez reflexiva complementan la mirada totalizadora de la vida y obra de José María Arguedas.

Sin duda, las diversas ponencias contenidas en las actas sobre el universo arguediano hacen del libro reseñado un libro imprescindible para entender mejor la obra de uno de nuestros mejores escritores cuya obra sin duda seguirá abriendo ventanas de estudio y reflexión crítica.