miércoles, mayo 28, 2008

LOS OCHENTA DE LOS 7 ENSAYOS DE INTERPRETACION DE LA REALIDAD PERUANA


Ochenta años de un vigoroso libro publicado en 1928. 63 o 65 ediciones a la fecha lo convierten en el libro más leído en el Perú y Latinoamérica. Me refiero al texto escrito por José Carlos Mariátegui 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana. En mis manos tengo la 3ra edición del mentado libro de abril de 1952 y leo las primeras líneas de la advertencia: “.. Reúno en este libro, organizados y anotados en siete ensayos, los escritos que he publicado en “ Mundial” y “Amauta” sobre algunos aspectos sustantivos de la realidad peruana. Como “LA ESCENA CONTEMPORÁNEA” no es éste, pues un libro orgánico. Mejor así. Mi trabajo se desenvuelve según el querer de Nietzsche, que no amaba al autor contraído a la producción intencional, deliberada de un libro, sino aquél cuyos pensamientos formaban un libro espontánea e inadvertidamente”. Libro que nace de una profunda reflexión que conjuga sapiencia y paciencia. Prosa cincelada en el proceso de entender cabalmente el Perú. Cada ensayo grafica con solidez de ideas y de ideal una reflexión crítica sobre diversos tópicos que no han perdido vigencia a pesar de tantos años. “ la enseñanza universitaria permanecerá entregada al diletantismo mientras no se asegure a los profesores capaces de dedicarse absolutamente a la investigación y al estudio, mínimun de renta indispensable para un mediano tenor de vida “ sus ideas en torno al proceso de la instrucción pública son tan actuales que sus análisis sobre la reforma universitaria, funcionamiento de las universidades, niveles de educación, sujetos docentes y discentes, acción del estado pareciera se hubieran estancado en los mismos problemas visualizados por Mariátegui y que no han cambia nada a la fecha. Quizás valdría decir con el Amauta: “No se podrá democratizar la educación si previamente no se democratiza la economía” . Los otros ensayos: Esquema de la evolución económica, El problema del indio, El problema de la tierra, El factor religioso, Regionalismo y centralismo, el proceso de la literatura. Están tan llenos de sabiduría que se puede actualizar muchas ideas y contrastarla en la actualidad. El séptimo ensayo a pesar de cierto esquematismo en su división de Literatura colonial, literatura cosmopolita y literatura peruana es un buen derrotero cultural que muestra diversas aristas de estudio o mejor una forma de entender la movilidad cultural de nuestra literatura. Ochenta años no son nada para un libro que cada día muestra nuevas vías ante la relectura.

TALLER DE POESIA POR PAUL GUILLEN


La libreria Epoca del Óvalo Gutiérrez se convierte en el centro de una serie de Talleres . Comienza el primero que es dictado por el poeta Paúl Guillen. Las vacantes son limitadas, los horarios: miércoles de 6 a 8 pm y sábado de 4 a 6 pm. Empieza el 7 de junio próximo. Inscripciones: Librería Epoca, Comandante Espinar 864, Miraflores. Aquí el temario:
TALLER DE POESÍACENTRO CULTURAL ÉPOCA Expositor: Paul Guillén Inicio: sábado 7 de junio de 2008 Horarios: miércoles de 6 a 8 p.m. / sábados de 4 a 6 p.m. Duración: 5 semanas

Costo único: 160 soles.

INSCRIPCIONES Y CLASES:Librería Época Comandante Espinar 864 Óvalo Gutiérrez – MirafloresTeléfonos:241-2951 / 446-2492 / 988-398374TALLER DE POESÍA1.


Programa

Sesión 1: Introducción al experimento: la situación de la poesía en el Siglo XXI. Desde el tribalismo hacia las nuevas tecnologías. ¿Cómo leer poesía? ¿Porqué estudiar poesía? Texto base: El ABC de la lectura de Ezra Pound.

Sesión 2: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido S+7.

Sesión 3: El poema en prosa: ritmo, variaciones y perspectivas. Análisis de textos de Antonin Artaud, Francis Ponge, Saint-John Perse y Henri Michaux. Textos base: “Circunstancias de la poesía” de Pierre Reverdy, “Notas sobre el arte de la poesía” de Dylan Thomas y “Poesía contemporánea” de Salvatore Quasimodo.

Sesión 4: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido poesía acronímica.

Sesión 5: La vanguardia norteamericana. Textos base: “El verso proyectivo” y “Propiocepción” de Charles Olson y “La revolución de la palabra: la poesía estadounidense de vanguardia” de Jerome Rothenberg.

Sesión 6: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido permutaciones.

Sesión 7: Contra los poetas y contra la poesía: OULIPO / Concretismo. Textos base: OULIPO COMPENDIUM, “Superación de los lenguajes exclusivos” de Haroldo de Campos, “Concretismo” de José de Souza Rodrigues y “Observaciones sobre el arte de la poesía” de Ernest Jandl.

Sesión 8: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido univocalismo.

Sesión 9: Experiencias grupales en Latinoamérica: Nadaísmo / Hora zero / Infrarrealismo y el neobarroco latinoamericano de los años 80. Textos base: “Primer Manifiesto Nadaísta” de Gonzalo Arango, “Palabras urgentes” de Juan Ramírez Ruiz y Jorge Pimentel, “Déjenlo todo, nuevamente. Primer Manifiesto Infrarrealista” de Roberto Bolaño, “Manifiesto Infrarrealista” de Mario Santiago Papasquiaro, “Neobarrosos” de Eduardo Milán, “Barroco, neobarroco, transbarroco” de Roberto Echavarren y “El neobarroco una convergencia en la poesía latinoamericana” de José Kozer.

Sesión 10: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido lipograma.

METODOLOGIA DEL TALLER las sesiones teóricas buscan consolidar un conjunto de conocimientos sobre la historia de la poesía en el siglo XX y situar al asistente en la articulación entre tradición y experimento. Las sesiones de lectura y corrección de textos se proponen como una guía abierta para la escritura de los propios poemas de los asistentes al taller

LOS POETAS DEL 50: ALEJANDRO ROMUALDO ., VIVE Y NO PODRAN MATARLO


La muerte es la eterna mano que abraza a los hombres. Ella llega como un puñal extraño que nos arranca el aliento de vida. Los poetas esos seres inmortales se dejan hacer por esa puta que los envuelve con su manto de tristeza. LOS POETAS esos seres inmortales en su poesía no pueden sacudirse de su sombra. Ella, la calaverosa los turba, los ovilla y los tumba con los ojos al cielo. Hoy le tocó a Alejandro Romualdo Valle, ese Xanno encantador que escribió: La torre de los alucinados (1951) Edición extraordinaria (1958), Desde abajo (1961) Como Dios manda (1967), El moimiento y el sueño (1971) Cuarto Mundo (1972) Poesia integra (1986) entre otros textos. Como no recordar la lectura coral que realizabamos en el colegio de su famoso canto Coral a Túpac Amaru que es la libertad. Años más tarde descubrí su revista Tareas del pensamiento peruano. su trabajo comno dibujante, su Antología general de la poesía peruana realizada junto a otro grande de la poesia Sebastían Salazar Bondy hermoso libro joya que guardo como una de mis mejores adquisiones en Amazonas libreria mágica que conservo con gastada cubierta marrón. Más tarde descubí su Poesia popular de la costa , sierra y selva del Perú desde el Tahuantinsuyu hasta nuestro días publicada el año 1992 entre otros trabajos importantes. Hoy se a reunido a otros poetas de esa brillante generación del 50: Washington Delgado, Juan Gonzalo Rose, Luis Nieto, Gustavo Valcárcel, Manuel Scorza, Lola Thorne, Eleodoro Vargas Vicuña y un largo etc. Los del cicuenta se estan marchando silenciosamente y hoy con Romualdo quiero decir: A OTRA COSA: Basta ya de agonía. No me importa/ la soledad, la angustia ni la nada. / Estoy harto de escombros y de sombras. Quiero salir al sol. Verte la cara / al mundo y a la vida que me toca, quiero salir, al son de una campana que eche a volar olivos y palomas. / y ponerme, después, a ver qué pasa/ con tanto amor. /abrir una alborada/ depaz , en paz con todos losmortales. / y penetre el amor en las entrañas/ del mundo Y hágase la luz a mares/ déjense de sollozos y peleen / para que los eñores sean hombres./ Tuérzanle el llanto a la melancolía. / Llamen siempre a las cosas por sus nombres./ Avívense la vida. / Dénse risa./ Esta es la realidad. Y esta es la hora/ de acabar de llorar mustios collados,/ campos de soledad. ¡A otra cosa¡ / Basta ya de gemidos. No me importa/ la soledad de nadie. Tengo ganas / de ir por el sol. Y al aire de este mundo/ abrir, de paz en paz, una esperanza. Por eso que viva la poesía... eternamante.

martes, mayo 20, 2008

SANTIAGO DE CHUCO Y VALLEJO


Viajé a Santiago de Chuco tierra del inmortal César Vallejo el 15 al 17 de mayo por una extraña invitación para participar en la 9na Peregrinación a Santiago de Chuco de Capulí, Vallejo y su tierra. Evento organizado por Danilo Sánchez Lihón y producto de ese viaje escribí antes de viajar el texto que a continuación les presento y que fue leído ante un entusiasta grupo de niños en el Colegio primario donde el poeta universal cursó sus primeras letras.


EN LA CASA NO VIVE YA NADIE..... LOS FORASTEROS HAN POBLADO TU CASA

RAÚL JURADO PARRAGA
Universidad Nacional de Educación
Enrique Guzmán y Valle


Que forma de decir, lo que no se quisiera decir. Pero ya vez, hoy descendemos a la puerta de tu casa. Somos varios los que llegamos asombrados a tu tierra y recuerdo tus versos: Esta noche desciendo del caballo, / ante la puerta de la casa, donde/ me despedí con el cantar del gallo./ Está cerrada y nadie responde ( Trilce LXI) Todos llegamos con fervor y respeto. Otros quizás vuelven siempre a abrir la puerta de tu casa a recorrer con sus pasos las marcas lejanas por donde transitaste. Hoy tocamos cada espacio de tu tierra con nuestros ojos. Miramos el paisaje de Santiago su cielo azul, su campiña verde, sus nubes blancas de pureza, su imperceptible calor de su plaza festiva y recuerdo: Madre, me voy mañana a Santiago,/ A mojarme en tu bendición y en tu llanto. (Trilce LXV) cuantas veces habrás visto tu casa cerrada, cuantas veces, habrás llegado sólo preguntando dónde esta la gente mayor. Dónde tus hermanos: Víctor, Miguel, Aguedita, Nativa, Néstor dónde habrán ido seguro a mirar el cielo azul o las flores amarillas del cementerio. Hoy ha llegado visita a tu casa: Al portón de la casa/ que el tiempo con sus garras torna ojosa/ asoma silenciosa.(aldeana) Estamos tocando mientras la banda escolar suena. A lo lejos hemos dejado la inmensa ciudad que te cobijo, esa ciudad ruidosa, esa caótica urbe que hierve con sus carros. Esa ciudad que te abrazo con dolor. Entonces como no sentir ahora el contraste de Lima con tu bella Santiago. Esa de amor a tierra, de la huerta florida, del viento puro, de toros brillantes, de gallos gritones, de inmensos ojos de tarde inolvidable. Hoy el patio de tu casa se agranda con la sombras, el poyo milenario se hace universal con tu poesía César. Hoy los forasteros han llegado con su rosario de palabras a rendirte un homenaje. Hemos llegado, a la casa de un buen amigo: No vive nadie en la casa -me dices-; todos se han ido. La sala, el dormitorio, el patio, yacen despoblados. Nadie ya queda, pues todos han partido. ( no vive ya nadie) te engañas César tu corazón flota en el aire como una estrella, como un coraquenque ciego que nos da luz de sabiduría. Te imaginas que estamos saboreando el olor de los capulíes, el sonido de los caminos. Tú, bien sabias de que hablar en tu poesía porque ante tu palabra el universo se detenía para generar el crujido gemelo de tu voz. Esa voz, que esta contenida en Heraldos Negros, Trilce, Poemas Humanos, España aparta de mi éste cáliz. Te equivocas César cuando dices: Hoy no ha venido nadie; y hoy he muerto qué poco en esta tarde¡ (Agape) al contrario han venido muchos foráneos en alegre procesión de ofrenda con sus guirnaldas de poesía. Estamos caminando desde adentro con el oreja inquieta de luces, con relámpagos de voces, con versos de agua. César estas escondiedo: Por la sala, el zaguán, los corredores./Después , te ocultas tú, y yo no doy contigo./Me acuerdo que nos hacíamos llorar, / hermano, en aquel juego /A mi hermano Miguel ( A mi hermano Miguel) Lo haces con alegría como si quisieras jugar con nosotros, te alegras por tanta bulla, por tanta lagartija, por tanto silencio, por tanta oración, por tanto enternado. Estoy sin posibilidad de decir como me hace sentir la cercanía de tu universo: ese muro, ese árbol, la campana vieja de la iglesia, de los niños, de los viejos que arrugan sus manos, de tus Otilias, Ritas de tus pajarillos juguetones que revoletean en los árboles. Estoy tratando de hablar desde tu voz. No he querido volver grandilocuente mi discurso, ni adornar con cosas terribles el sentimiento Vallejiano. Tantos han hurgado, han hurtado, han cribado, han codificado tu poética con sesudas cavilaciones de citas y posturas que me siento corto ante tanta postura doctoral. Sólo quiero pensar que puedo decir lo que no debiera y como tú a veces : Me viene, hay días, una gana ubérrima, política, de querer, de besar al cariño en sus dos rostros, / y me viene de lejos un querer/ demostrativo, otro querer amar, de grado fuerza, / al que me odia, al que rasga su papel, al muchachito, / a la que llora por el que lloraba,/ ( Me viene, hay días, una gana ubérrima,) Ya vez, César es difícil no llenarse con tus palabras y darles valor en circunstancias de asombro. Pero hoy estamos al pie de tu casa, en Santiago de Chuco caminando, palpando la sangre de tus años, recordando las fiestas que describes, los viejos músicos, los bueyes, los colegiales, tus juegos. Nos sentimos bien. Mejor digo me siento bien amado con mis chinches, con mi mugre blanca, mi zapato roto, con mi lengua muda, con mis lentes que miran para adentro. La verdad me siento un ladrón de rosas, un saltimbanqui sin orejas, una botella de agua de lluvia, un pedazo de tus cabellos, etc. César para acabar sólo me queda decir gracias mil por tenernos en tu casa, en tu frente, en tu camisa de palomas, en tu teja colorada. César Abraham Vallejo cholito querido gracias universales. Por eso en un último acto de osadía tomo tus últimos versos de mi lectura para despedirme: Ven a mí, sí, y a ti, sí/ con paso par, a vernos a los dos con paso impar,/ marcar el paso de la despedida. ¡Hasta cuanto volvamos¡ ¡hasta la vuelta¡/ ¡Hasta cuando leamos, ignorantes¡/ ¡Hasta cuando volvamos, despidámonos! (Palmas y guitarras)

martes, mayo 13, 2008

NECTAR EN EL CIELO


Cuantas personas habrán bailado con el grupo nectar. Cuantos habrán cantado canciones como : Chiquita, tu vives equivocada, pecadora, corazoncito, el arbolito y otras canciones importantes. Pero hoy que se cumple un año de la desaparición de este exitoso grupo. Sólo ha quedado la memoria de esos músicos como una marca gloriosa de la cumbia peruana. Sòlo quedaràn sus melodias como marcas imborrables. Se ha cumplido un año de su enigmático accidente de tránsito en Bs. As. que los llevó a la gloria. Creo que cuando se realize un estudio completo de la música popular peruana en la versión cumbia NECTAR será un referente obligado y necesario. Un sencillo homenaje en estas palabras para Jhonny Orozco y sus músicos. Nectar en el cielo con cariño.

domingo, mayo 11, 2008

LA CASA DE ARGUEDAS DE JACK FLORES




La casa de Arguedas (Edit. San Marcos 2008) se suma a su primer libro de relatos: Lecciones para un suicida. Jack Flores con este libro de sugerente carátula va trazando conl pulso seguro su trabajo narrativo. Me limito a transcribir lo escrito en la contraportada de ese libro. Así mismo, transcribo su cuentoa La muda para que sopesen su fibra narrativa.


La escritura de cuentos, o cualquier forma literaria se construye muchas veces desde los márgenes de la intertextualidad. En los cuentos de Jack Flores ese guiño es notorio. Desde la minimalización del relato (Suicida) que recuerda la infancia de Augusto Monterroso, hasta la soledad que persigue a sus personajes (La jefa, En la botica, El poeta) que nos hace recordar la frustración existencial de los personajes de Julio Ramón Ribeyro. Cada cuento de este libro está cincelado con maestría. El lenguaje es el artífice de lo fantástico en un cuento (El mono) y el absurdo kafkiano contamina varios cuentos. También aparecen como ejes temáticos en algunos cuentos la andinidad y la nostalgia, la que recuerda a Antonio Gálvez Ronceros; esto se puede leer en: La casa de Arguedas y Diego Martín. Pero a la presencia de esta influencia dada por la lectura de sus “maestros” Jack Flores le ha agregado la madurez de su propio trabajo narrativo, que silenciosamente va ocupando un lugar importante en el proceso de la nueva narrativa de nuestro país.

LA MUDA
Conocí a Lidia en su trabajo de mesera. Llevaba un delantal azul cielo. Su larga y abundante cabellera negra contrastaba con su piel blanca como la sal. Pero yo me enamoré de Lidia por su manera de correr, daba grandes zancadas que hacía difícil alcanzarla, a la vez que me hacía reír. “Lidia –le digo-, si tú fueras maratonista, ganarías los cien metros planos”. Lidia sonríe y pone mirada de adolescente. “Ganarías más plata que Ben Jonson y dejarías de fregar platos. ¿No te parece mala idea, Lidia?”. Y ella sonríe otra vez. Lidia es siempre así: sonriente y callada, solo sus ojos hablan; ellos me dicen si mis comentarios le molestan o le agradan. Pero, en realidad, casi nunca se molesta. Lidia tiene una paciencia y una agilidad benditas. “Lidia, alcánzame el libro de Cortázar”, y ella se levanta del sillón y de un salto ya está en el estante, y de otro salto ya ha puesto el libro sobre mi mesa. “Lidia, el cafecito”, y no pasan ni dos minutos y ya está con la bandeja a mi lado.Admiro a Lidia, difícilmente encontraría otra como ella, pero mi familia no la estima. Y cuando se enteraron de mi deseo de desposarla, me tildaron de loco, me amenazaron con enjuiciarme y echarme de la familia, amenaza última que sí cumplieron; pues me mantuve en mis trece, a pesar que hice todo lo posible para que reconozcan las virtudes de Lidia. Hablé con mi padre para que deponga su actitud, pero su respuesta fue cortante: “No tiene estatus”, y no hablaba más, encerrándose en su cara de piedra. Y cuando hablé con mi madre en la esperanza de que por el amor que me tenía y por su condición de mujer comprendiera, acabé humillado: “Con un loco en casa, basta; pero con dos, no”, y se concentraba en su telenovela, acariciando el grueso anillo que llevaba en su dedo anular izquierdo.No tuve más remedio que irme. Alquilamos un pequeñísimo cuarto en un tugurio del centro de la ciudad. Desde entonces, nuestra vida ha sido difícil; pero nunca Lidia se ha querido quejar, ni podría hacerlo: es muda.

sábado, mayo 10, 2008

JAVIER HERAUD Y EL DIA DE LA MADRE



La habana, 13 de mayo de 1962

Queridísima Madre:

Mamá: podría mentirte si te digo: hoy estoy contento. No, no es cierto. ¿Por qué? Pues hoy es el día de la madre y no estoy junto a ti; hoy es el día de la madre y no estoy junto a ti; hoy es el día de la madre y no sucede como en 19 años anteriores: corriendo a tu8 cama con algún regalo para darte, o un beso, o un corazón pegado en cartulina.

Parte de una hermosa carta escrita por Javier Heraud, poeta emblemático de la ternura. Tantos años de su sacrificio. De ese premonitorio destino. La poesía y la vida unidas en la muerte. Javier las madres aún están esperando tus ojos, esas manos enormes, esa mirada de niño. Te han nacido alas de eternidad. Madre abraza el sol, siente el rumor de las tardes. Javier debe volver a tu regazo. No tenía noticias tuyas y se preocupaba. Tu sabes madre tenía otros hijos pero él sabia entenderte.

No sabes cuanto agradezco ser hijo tuyo, ser miembro de una familia como la mía, tener un padre así y tales hermanos, y mi mamama tan sabia, y todos en general. (... escríbeme, escríbanme todos y pronto. Te besa mil veces .

Javier.

Que mejor Homenaje Javier estas en Lima has vuelto a iluminar los corazones. Tu poesía y tus preciosa cartas me sirven hoya para decirle a todas las madres FELIZ DIA este domino de mayo y todos los días del año.

lunes, mayo 05, 2008

SOBRE MASCARAS Y DANZAS EN EL PERU UN MICROVIAJE POR LA IDENTIDAD NACIONAL



Raúl Jurado Párraga
Universidad Nacional de Educación
Enrique Guzmán y Valle - La Cantuta

La danza es la expresión armónica del cuerpo colectivo. Acto ritual y mágico donde cada danzante en gracia sin par muestra la grácil movilidad corporal que los vuelve únicos en su ejecución. El danzante como parte del colectivo es único en su expresión de movimiento corporal al dar un giro, al levantar las manos o al ejecutar un paso de baile. Si bien, la danza se muestra como una coreografía llena de colorido y ritmos acompasados, es el danzante la pieza vital de la ejecución que a veces lo lleva al rito y la exaltación liberadora del espíritu. Cada danzante interpreta su interioridad en el baile, en el ritmo y la coreografía concentra su sangre y espíritu. A veces el ejecutante actúa como conciencia fuera de los límites del colectivo. Cada danzante muestra su universo corporal en la coreografía. Este hecho es palpable por ejemplo en los danzantes que guían o a veces salen de la comparsa (Caporales, Chutos, etc). A la vez, se involucran dentro de ella. Estos individuos a veces, están ocultos tras una máscara, una careta o un antifaz y tras ese ocultamiento desarrollan un acto de libertad plena. Las caretas, máscaras, antifaces, etc se convierten en elementos de una gama y riqueza que motivarían toda una investigación sobre el tema. Estos enmascarados sostienen el orden y el enigma del rito. A veces, son objeto de burla y también actores irónicos que toman el pelo a los espectadores. En este rubro podemos mencionar a los famosos chutos de los carnavales en la plaza de Yauyos en Jauja. Que ha motivado un hermoso texto de ingenio popular sobre estos danzantes enmascarados llamados cucllucaras o simplemente chutos. El libro lleva por título: Entre Caretas y Cullucaras ( Jauja, Holkon Editores 1999) escrito por el poeta jaujino Gerado García Rosales de quien transcribo un cuento para que se den cuentan los lectores del humor y el ambiente festivo de estos enmascarados dentro del contexto de una fiesta importante como la Tunantada.

¡CATAY... SEÑOR GOBIERNO!
A: José "Loco Pepe" Mandujano.

Aparte de lo atractivo y atrayente de la fiesta del Veinte de Enero, siempre será motivo para el lucimiento personal de algunos reyezuelos de provincia, de algunos sujetos que del anonimato, de pronto, salen a la palestra y se sienten dueños del mundo. ¿Acaso se olvida del todo, a pesar del tiempo, los hechos sucedidos que llevan una alta dosis de vergüenza ?. A veces somos como los gatos, y nuestra propia suciedad la tapamos con tierra, pero mal, porque siempre seguirá resplandeciendo su hedentina.
Hace muchísimos años ya, después de los exámenes de ingreso a la universidad, se comentaba el caso de un postulante, que para burro le faltaba solamente el título, que había cometido el craso error de sostener que el hueso "Fémur" se hallaba exactamente ubicado en la columna vertebral o espinazo. Aunque esto lo impedía de por vida postular nuevamente, por sus vinculaciones políticas y familiares, ¡ingresó!... pero por la puerta falsa, por donde ingresan los desahuciados del alma. Casi todo se olvida, porque para olvidar, tendríamos que matar a todos los viejos, y eso es imposible.
¡ Y llegó por fin el esperado Veinte de Enero !. Se tiño el valle con el olor de los eucaliptos, las lluvias más continuas que nunca, inundaron el camino silencioso de los amantes. El ala de los adioses, va con los que se alejan para no volver, jamás.
Nuestro conocido y lejano amigo volvió al lar nativo, después de rodar por la nada; pero ahora regresó remozado y pretencioso, con la petulancia del compinche de gobernantes. Revestido de "títulos" y soberbia, no era Ministro, pero decía tener el mismo rango: ¡jaujinadas de politiqueros!
Aquel día, como es costumbre en esa clase de gente, rodeado de sus infaltables "chupes", respingaba de su altísimo cargo; de sus proyectos para sacarnos del sub desarrollo, repartía tarjetas e inquiría por los errores de la oposición, sin mirar su cola que realmente era bien carcosa.
Un cullucara, como sucede con regularidad, ingenioso y perspicaz, se había dado cuenta de aquella presencia tan brillante, y recordó de inmediato lo del "Fémur" situado en la columna vertebral, pero no tenía cómo hacerle recordar, al cuasi ministro. Solamente atinó a salir del recinto y dirigiéndose a un puesto donde vendían pescado frito, pidió una porción que con presteza y buen apetito, limpió de carnes, para luego con el hueso mondo y lirondo dirigirse nuevamente al toldo, donde el cuasi ministro se "festejaba" mostrando su 38. El chuto se acercó parsimonioso, haciéndole las venias respectivas, y entregándole el espinazo del pescado frito, ante el asombro de los presentes, se atrevió a decirle:
- ¡Catay Señor Gobierno... Challhuacajpa-Tullun! (i)
¡Toma señor gobierno... El Fémur del pescado.

Se podrá notar la fina ironía de este Chuto que usando la máscara se convierte en la conciencia viva de la crítica frente a un sector de gentes que han hecho de la política su sustento y vida a pesar de no tener nada en su cerebro. En fin, existen así, en estos chutitos o chullucaritas un sentido vital de la vida y la poseía. Pero quizás no sean los únicos danzantes en este orden. Sino recordemos a los famosos diablos o qhapap ch’unchu de Paucartambo que acompañan a Virgen del Carmen como danzantes que deben soportar la ira del pueblo pero que aparecen colgados en los balcones y techos del pueblo. Lugar aparte merecen los caporales que preunidos de máscaras de cuero negro guían las comparsas en la famosa danza de los negritos en Huanuco.
Las máscaras desde su origen estuvieron vinculados a la actuación de persona. Desde su étimo en la palabra griega prosópon hasta la palabra latina persona. Es decir el que usa una máscara no sólo es la persona sino, que su uso se emparenta con su accionar cotidiano en el rito, en la danza, en la religión. De ahí que, dicho aditamento jugo y juega un rol fundamental en el teatro. Pero pasaran los siglos y se producirá un acto de ruptura el hombre no querra disfrazarse sino tratará de hallarse así mismo y esto motivará que la máscara, el antifaz, la careta u otro aditamento para cubrirse el rostro quede vínculado la performance ritual (religión) a la actuación (comedia, tragedia. etc) u otro acto humano importante como son las danzas (fiestas, folklore, carnavales etc,)
En el Perú son diversas las danzas en donde los danzantes usan máscaras. Además hay que mencionar que su uso es ancestral tal como lo ha estudiado Arturo Jímenez Borja quien tuvo a la vez una de las mejores colecciones de las mismas. Otros autores que han trabajado el tema son: Simón Orellana, James Vreeland, Segundo Villasante, Lizardo Luna, Anne María Hocquenghem, etc.
Las máscaras pueden ser de varios tipos Rituales ( Shapis, Chinchilpos, Cóndores), humorísticas ( Corcovado, Avelinos, Machu, Auquillo, etc), satíricas (Chonguino, Pachahuara, Chuto, Huatrila, Negrería, Viejos, Auquish, etc) si se atiende los tipos danza . Por su construcción pueden ser de madera ( Huacón) malla o alambre fino (Chonguino) Lana ( machu) Pellejo de animales (llamish) Gamuza (avelino) Yeso ( viejo) Badana ( pachahuara) También pueden haber máscaras por la calidad de su confección pudiendo ser estas talladas, con moldes, con diseños tejidas, etc. Por la expresión que se puede vislumbrar en las máscaras estas pueden ser: terroríficas, grotescas, humorísticas, normales. Por el uso dentro de una danza o pueden ser: costumbristas satírica, guerrera, moralizadora, totémica, etc. Por la representación étnica pueden ser: español (chonguino, corcovado) Indígena (huacón shapis) Mestizo (huatrila, avelino) Negros (chacranegro, negreria) la riqueza es tal, que en cada departamento existe una variedad de máscaras así, como danzas que echan mano a éste aditamento. Entonces como no querer a mi país por esa hetereogenidad de expresiones culturales expresadas en las máscaras. Como no sentirme también un peruano enmascarado que desde el fondo de su corazón ama su patria y su riqueza cultural. En todo caso, los invito a profundizar el tema ya que mi intención en este breve crucero que he llamado microviaje a la identidad ha sido la de volver a mirar mis libros desde ni rostro adornado de máscaras que me han regalado la posibilidad de entregarles estas líneas para hacerles sentir lleno de pureza y claridad peruana la valiosa multiplicidad cultural que tenemos por ello. ¡Salud¡ enmascarados del mundo .

BIBLIOGRAFIA BASICA
Alvarez, Félix, Marín Fierro y Odar Roncal. Danzas típicas del Perú. Lima. Video Impres S.A. 1991
Allard, Geneviéve y Pierre Lefort, La máscara. México. FCE, 1998.
Cánepa Koch, Gisela. Máscara ( Transformación e identidad en los andes) Lima. PUC, 1998.
Castillo Ochoa, David. “Máscaras de Ayacucho: artesanía tradicional”, en Boletín de Lima, año 11, N. 63,pp. 17-22. 1989.
García Rosales, Gerardo. Entre caretas y Cullucaras. Jauja. Holkon Editores. 1999.
Jiménez Borja, Arturo. Máscaras de baile. Lima. Museo de Cultura Peruana, 1947.
----- Máscaras peruanas. Lima. Galería de Arte INC/ Museo de arte Italiano, 1979.
Luna, Lizardo. “Máscaras populares”, en Las Moradas 1(I) ,pp. 71-73,1947.
Orellana, Simeón. “las máscaras en el valle del Mantaro” en El Serrano, vol XX. #s 257, 258, 259 pp 8-11,12-16, 12-15 1971a b c.
----- Mitos y danzas rituales del valle del Mantaro. Lima. Fondo Editorial del pedagógico San Marcos. 2004.

lunes, abril 21, 2008

EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA O LA MEMORIA VIGOROSA DEL TIEMPO CABALGANDO EN CABALLO DE SABIDURIA


Raúl Jurado Párraga

¿Qué es lo que permite que un libro supere el tiempo y se mantenga cada día más vigorosa? Difícil elaborar una respuesta contundente para tan difícil pregunta. Algunos señalaran la genialidad de Miguel de Cervantes Saavedra, otros la perfección del idioma del texto, la construcción de personajes redondos y contrapuestos que resumen la vida del hombre, las aventuras inolvidables de Alonso Quijano y Sancho Panza, la contextualización de la España del siglo XVI, el paisaje español, la hibridización del lenguaje, la sabiduría sentenciosa del discurso, la construcción moderna de la novela, la multiplicidad de discursos moviéndose en el plano de la lírica, el ensayo, la prosa, el diálogo, la fulgurante historia de la ternura y la libertad del sueño de libertad del caballero andante, la sentencia ideológica y la filosofía grandiolocuente de Sancho, la ensoñación de la lectura, la parodia de las novelas de caballería, el amor y la inagotable manera de amar la fantasía en forma de Dulcinea, la crítica feroz de literatura, la ironía, la risa , la pena y dolor de hombre, etc. Todas quizás respuestas válidas que pueden generar densas sustentaciones pero respuestas que nacen del manantial Cervantino.
Pero quizás, lo más importante sea la magia de la palabra viva que nació del cerebro eterno de Cervantes y a la fecha se hace tan actual por la persistencia y serenidad del universo construido. El texto desde su lejana publicación el año de 1605 en Madrid en la imprenta de Juan de la Cuesta ha dejado para la posteridad un libro símbolo que servirá como pretexto para realizar homenajes al idioma y este libro de gran lectura en el mundo. Acaso no es la memoria de hombre el que ha sobrevivido al tiempo. Alonso Quijote Cervantes Saavedra o mejor Miguel Quijote Panza que grande te ha hecho la lectura que asombras cada día.
Hay que recordar que el “Quijote” fue editado en 1605 en su primera parte. Esta se convirtió en un exitoso texto. Tanto que motivo que por ahí circulara El famoso Quijote apócrifo o Quijote de Avellaneda. Hecho que según algunos estudios motivó que Cervantes Saavedra publicará en 1615 la segunda parte de esta magistral obra. Hay que mencionar además que en la fecha en que se edita el libro esta debía pasar por las manos del Consejo Real quien encomendaba a un escribano de cámara quien examinaba el original presentado por el autor. El escribano revisaba dicho original y señalaba las enmiendas que habían de introducirse en el texto si los hubiere. Luego de la cual se devolvía el original y el impresor debía componer la obra de acuerdo a lo examinado y enmendado. Una vez compuesta la obra se editaban dos o tres textos y junto al original era verificaba nuevamente por el Consejo Real. Pasada esta revisión el texto salía al mercado con el Testimonio de la Erratas que en el caso del Quijote fue firmada por el licenciado Francisco Murcia de la Llana. Un hecho curioso era la consideración de la Tasa en el caso del Quijote firmada y atestiguada por Juan Gallo de Andraca escribano de cámara del Rey quien era el encargado de colocar el precio del libro. Hay que recordar que el precio del libro no lo colocaba ni el impresor, ni el librero, sino el Consejo Real. A este dato hay que agregarle el Privilegio del Rey que era el permiso oficial que a la vez impedía que el libro no sirviera para ediciones furtivas o clandestinas durante diez años. En el caso de la obra de Cervantes esta norma no impidió que en el mismo año de 1605 se publicaran dos ediciones del Quijote en Lisboa. En la edición de la segunda parte del Quijote, Juan de la Cuesta logró una licencia del rey en Portugués para tener los derechos en Portugal.
Se podría explicar otros datos curiosos de este magistral texto, que nos llevaría a extender este artículo. En todo caso, existen estudios importantes como las de : Astrada Marín, Cejador y Frauca, Ortega y Gassset, Riquer, Rosales, Menénez y Pelayo, Rosenblat, etc. Quienes han trabajado con amplitud diversos tópicos cervantinos con un virtuosismo realmente envidiables.
El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha es un texto emblemático cuyo propósito según el propio Cervantes fue el de trabajar una hermosa obra de Caballería, pero como todo intención terminó por elaborar una de las más grandes obras de anticaballería. A pesar que en el mismo prólogo dice que su mira esta “… puesta a derribar la máquina mal fundada destos caballerescos libros, aborrecidos de tantos y alabados de muchos más” pero lo que logró escribir Cervantes es la inventiva más loca de la literatura que sigue dando que hablar hasta ahora. Y para no caer en dudas el mismo Cervantes en el postrer capítulo de la segunda parte señala lo siguiente: “ no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y diparatadas historias de los libros de caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna” no queda duda Cervantes es consciente del gran trabajo que tiene entre manos y desde su memoriosa fuente a través de hermosas aventuras de dos de sus principales personajes el desgarbado e idealista Quijote y el macizo y razonable Sancho nos llevan por historias realmente memorables. Quien se haya atrevido a leer o LEIDO así con mayúscula el Quijote debe recodar la primera salida del Quijote, la forma como se arma de caballero, de las alucinadas aventuras, del escrutinio feroz y crítico del cura y el barbero de la biblioteca del Quijote, de la segunda salida, de los molinos de viento, del vizcaíno, de los Yangueses, del cuento de Marcela, de los diálogos entre Quijote y Sancho, del Yelmo de Manbrino, De la aventura en Sierra Morena, Del curioso impertinente, de la bella Dorotea, de Dulcinea la moza bella, de Sansón Carrasco, de la carreta de las Cortes de la Muerte, del Caballero del verde Gaban, de la cueva de Montesinos, la aventura de los leones, del barco encantado , de la isla Barataria, del gobierno de Sancho Panza, de la cabeza encantada, de la soledad y la muerte del Quijote etc. En todo caso, a quinientos años de seguir leyendo esta magistral obra nos queda la idea de que existe la eternidad, existe el cielo enorme que con su alas en forma de letras nos envuelve los ojos, existe la locura que nos invade y nos hace reír a carcajadas en la noche mientras las lechuzas se llenan de anteojos, existe Miguel de Cervantes Saavedra como un hermoso licenciado vidriera sentado en la punta del corazón. Es verdad… la verdad del Quijote por siempre.

martes, abril 15, 2008

LOS POETAS DIABLOS INCONFORMES



César Vallejo hace 70 años que no está. Pero su figura se hace presente a cada instante. De estar vivo hubiera puesto el grito en el cielo por que han encerrado injustamente a su hermana menor en la poesía. Melisa Patiño se llama esa poeta y joven activista de la cultura que a sus veinte años sufre prisión. Oh las cuatro paredes de la celda./ Ah las cuatro paredes albicantes/ que sin remedio. Criadero de nervios, mala brecha, / con sus cuatro rincones cómo arranca/las diarias aherrojadas extremidades/ A veces uno no se explica por qué los poetas se hacen peligrosos. Por qué se hacen blancos de seguimientos y ofensas. Por qué se hacen diablos terroristas. Acaso su forma de entender y mirar la vida molesta a los poderosos. Vallejo no está pero como brillan sus versos. Es posible me persigan hasta cuatro/ magistrados vuelto. Es posible me juzguen Pedro. Los poetas siempre molestan por comprender la vida de distinta manera. Cuantos poetas fueron expulsados fuera de la patria, cuantos desaparecieron sin decir su voz de inocencia. Cuantos se murieron de pena. El poder irracional muchas veces mancha el pañuelo de la poesía. César hoy a los 70 años te lloverán los homenajes cuantos tomaran tu nombre para recordarte. Allá ellos allá ellos. Pero tú seguirás con tu pena por que eres un poeta que ha trascendido el tiempo a pesar de todo. César Vallejo, parece/ mentira que así tarden tus parientes, sabiendo que ando cautivo,/ sabiendo que yaces libre!/ Vistosa y Perra suerte!/ César Vallejo, te odio con ternura

LA SALSA DE ANDRES EN CALIYORK




Raúl Jurado Párraga

Busco tus anteojos de vidrios lluviosos, tu violenta lengua roja de angelito empantanado y esa forma insolente de escupir las flores. Busco tu melena enmarañada de serpientes, tus manos largas de águila, tus oídos salseros, tus ojos de película y ese fondo de botella marina de tus lecturas. Ahí, estas arrogante como el humo gigante de las noches. Estas acostado en las oscuras columnas de fiebre de las trompetas. Busco tus mujeres, tus miedos y esa timidez plena de fantasma delgado. Tu soledad de niño armado hasta los dientes con una pistola de poesía. Ahí, te veo pateando el culo de los policías y las guitarras de piedra suenan con el piano verde del mar. ¡Viva la música maestro¡ Estoy, en tu ciudad murciélago, en tu turbulenta ciudad, en tus cuchillos juveniles que hincan mi costado. Andrés, tu ciudad me alimenta de insomnio. Estoy extraño lejano, apátrida. Quiero fumar un cigarrillo y beber miles de cervezas en tu nombre pero sacan la cabeza de la ventana. Cali es un callejón que asfixia. ¡Viva la música melenudo! El bongo y las trompetas de azúcar cicatrizan mis ojos. Estoy parado bajo la lluvia con unas ganas de arañar la espalda a la caleña que me acompaña, a esa flor frágil que me acompaña. A esa muñeca de cristal que me cubre. Pero tu mirada puede más atravesado. Tu juvenil aroma de hierba me llena de humo el alma. Murciélago acompáñame no me desampares ni de noche ni de día ni madruga te lo pido señor en tu ciudad tumba. He comenzado a tomar una Poker mientras la camisa se me ha mojado de cielo, de dolor salsero.
Andrés
Esta noche recibe mis velas y la lectura turbia de mis palabras por tus calles y bares mientras la rumba se va de parranda en luces y colores. Tu imagen pasa como una máquina en movimiento es la sábana de tu biografía. La soledad es de los valientes y el suicidio es la puerta y el sueño de los genios. ¡Amén! Murciélago musical ¡Qué viva la música maestro! ¡Salud! en Cali
Salud en tu Nombre.

jueves, abril 10, 2008

LA CANTUTA Y LA CANCION DE AMOR PARA LA PAPA DEL POETA GUSTAVO VALCARCEL




De un tiempo a esta parte, la Oficina de Imagen Institucional de la UNE Enrique Guzmán y Valle más conocida como La Cantuta viene editando silenciosamente varios trabajos importantes como aporte a la cultura de nuestro país. Y muy pocas veces la prensa se ha dignado de señalar este tipo de trabajo. Pareciera que más importa vernos como una universidad menor donde se recuerda de manera permanente el signo de muerte que se cometió contra un catedrático y alumnos de nuestra Alma Mater. Hecho que esperamos sirva también para censurar a los culpables y esperar que la justicia en nuestro país no caiga en la impunidad ni menos en el olvido. Pero decía que percibimos una labor editorial a veces no conocida y mal difundida y muchas veces silenciada. Pero como tenemos la alegría de sabernos vivos a pesar de todo lo que nos pasa y pasará. señalamos la edición de la revista Cantuta # 16, la revista Demiurgo (2 n´meros se anuncia el 3er número) el texto de Juan José Vega, De César Picón, el Homenaje a Fernando Silva Santisteban, etc.
Pero en esta nota quiero decir algo sobre un breve texto, una edición simpática y simbólica que es La Canción de amor para la papa (Historia y leyenda) Ediciones UNE, 2008, del gran poeta de la generación del 50 Gustavo Valcárcel. Libro que en su brevedad concentra la sabiduría sobre la historia y leyenda de de la papa. Se percibe la sapiencia del historiador que ha hurgado en las crónicas para trazar un mapa de éste glorioso tubérculo que alimentó al mundo y lo seguirá alimentando. Se acompaña al texto un hermoso poema del cual cito los siguientes versos: Mama papa, biznieta del tiempo y de la lluvia,/ cornisa vegetal de lo terrestre,/ metal inoxidable de la vida,/ principio inseparable de las manos,/ centinela de tumbas y palacios,/ soterrado poema de los Andes,/ manjar inmemorial del territorio,/ el Perú te debe su grandeza / y yo la luz ancestral de nuestra sangre7 hecha canción de amaro para tu cuna. Versos que resumen la importancia de la papa como el mejor aporte alimenticio al mundo. Texto canción, historia y leyenda, sabiduría y epicidad en este breve libro. La Cantuta comienza la fiesta de la edición de libro. Saludos y parabienes al Profesor Tito Hernández quien desde la Oficina de Imagen Institucional va retomando la tradición editorial de nuestra Casa de Estudios.

EL POETA AMIGO DE LOS AMIGOS CHACHO MARTINEZ



Raúl Jurado Párraga
Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle
La Cantuta

Alguna vez, se me quedó en la memoria los siguientes versos: El poeta cruzó los siglos de los siglos con la estrella/ más hermosa entre los ojos. Estos versos eran de Cesáreo Martínez el poeta AMIGO de ese inolvidable libro: Celebración de Sara Boticelli. Y es con estos versos del propio poeta que deseo recordar a aquel sencillo y locuaz amigo Cesáreo Martínez. Sánchez (Cotahuasi- Arequipa, 1945) “AMIGO” como el solía decir reiteradamente haciendo retumbar con su voz los pasadizos, oficinas o calles donde se cruzará con alguien a quien estimara. Ya no esta con esa mirada grande que inundaba el sueño de los picaflores. Pero está más vivo que nunca en sus versos inolvidables. Chacho, aquel amigo de rostro cetrino, de radiante risotada y de engominado cabello como si fuera un libro abierto a la lluvia y con su bolso de cuero paseaba su libertad plena por la poesía y los días. Ya lo encontrabas tras el escritorio garabateando proyectos, ideas como sueños azules para ordenar el mundo. A veces, lo hallabas molesto, incomodo por tanta víbora suelta que adornado de una corbata y sudando poder por su supina lengua le había enviado o rechazado algún proyecto. Ahí, decía con ironía fina - Poeta estamos en la Cantuta - y volvía a soñar con que algo se podía hacer para salvar a los hombres. Mi corazón/ mi corazón que se alza desde la razón/ mi razón que se lanza sobre el corazón/ mi alma sonando me armo en lo puro y me estrello contra/ la belleza impura.
Chacho llegó a trabajar a la Cantuta a la Oficina de Imagen Institucional y fue desde esa oficina realizó mucha labor para relanzar nuestra Casa de Estudios. Con presión o sin ella su Oficina se convirtió en un punto de encuentro de los poetas de esta Villa del Sol, y de los visitantes poetas limeños que llegaban a Chosica huyendo del cielo panza de burro capitalino. La labor de Chacho no sólo fue la del poeta a tiempo completo sino también fue un excelente comunicador, un periodista prestigioso que le daba lustre a nuestra institución. Como no recordar su paso por el suplemento Culturas del diario de la República que lo mostraba como gran conocedor de la literatura peruana. Ahí, estaba él con su modestia sentado en esa oficina realizando ejercicios burocráticos. Ahí estaba el poeta de recorrido oficio, con una humildad a prueba de todo. A veces los que más valen se vuelven sabios con sus actitudes sencillas y claras. Esos seres no necesitan franelear a nadie para ser grandes. Chacho era uno de esos seres. Muchas veces festivo con unas ocurrencias magistrales e inolvidables pero a veces con una carga de soledad que le llegaba hasta la médula cuando se iba a descansar a su morada en San Fernando Alto. Los hombres mueren a veces de soledad a pesar de la compañera y los hijos, pero mueren más los poetas. Chacho es el ejemplo de ello. Pero hay que recordar al poeta de excelente pluma, recordar su actitud rebelde de poeta trazando línea en la poesía llamada coyuntural (Dónde mancó el árbol de la espada y arco iris (bando para que la dirigencia se alinee con las masas, Ediciones Campo de concentración, 1980), o Cinco razones puras para comprometerse (con la huelga) Ediciones Quipu, 1978) que a la fecha los críticos oficiales se niegan a comprenderla y a estudiarla. Allá ellos ... allá ellos. Estos y otros poemarios lo muestran como un poeta aún no valorado en amplitud. Hay que recordar que Cesáreo Martínez también nos dejó otros textos como: Migraciones ( 1974 plaquette) De ésta y la otra ribera (1970 ( plaquette) Botella de mar para Iskra Oyague, Celebración de Sara Boticelli. Haraui Editores. 1987, El Sordo Cantar de Lima. Ediciones de los Lunes, 1993. ha publicado además en prosa: El legado de Miguel Graú (Ediciones Munilibros, 1986), Desde la vigilia (Arte Reda, 1989), Crónicas SINcrónicas( Editorial San Marcos 1999). Chacho coyuntural y luchador frente a la injusticia los vimos asumir una lucha frontal contra Alberto Fujimori junto a Víctor Delfín y otros intelectuales escribiendo con rabia porque el país no podía soportar más la corrupción. Chacho era a veces un caminante solitario. A veces, coincidíamos en el “completo” que era un restaurant viejo ubicado en una de las calles principales de Chosica, 28 de Julio, donde servían el sancochado más agradable de esta zona aquella que daba vitalidad al hambre. Ahí, la literatura se apoderaba de nuestras palabras y luego se escuchaba un: -“amigo” hay que volver a trabajar- y regresábamos a la UNE. Otras veces escribíamos nuestras historias personales tras las mesas del Chino Siu un bar antiguo de madera y pósteres de los Beatles, los Rolling Stone etc donde las cervezas eran más azules que nunca. Los momentos de alegría crecían en los bares, en las tardes cantuteñas, en algún recital. La alegrías y buenos momentos se sumaban para borrar un poco la soledad de los poetas. Así, los días transcurrían Chacho colaboraba con el Diario el Peruano por que ahí, se festejaba a los amigos además los poetas tenían nombre o las tunas eran más rojas que nunca como en Cotahuasi. A veces el poeta se dolía: Mi cuerpo desconoce principio./ Arde pavorosamente inclinado obre sus abismos. / Y canta para sí cavando el silencio en un mundo larvado../ Lejos del Otro, / exilado por la sorda realidad de otro cuerpo,.. Pero Los poetas nunca mueren. Viven en sus textos y en la memoria de los amigos. Chacho cayó enfermo y fue asistido en el Hospital del Empleado. Fuimos a visitarlo estaba dolido pero esperanzado en la vida. También los ángeles se vuelven amigos y llevaban flores, música y un buen vino para el alma. Chacho sanó y coincidió éste hecho con su despido de la UNE. Fue despedido por los mismos interventores que lo habían utilizado. Se fue resentido pero siempre dejó amigos y los amigos siempre se llaman. Los amigos se encontraban en recitales, en presentaciones de libros, en exposiciones pictóricas, en Queirolo, en El Averno, en Quilca.. etc. Chacho estaba trabajando en la Oficina de Coordinación Universitaria del Ministerio de Educación. Nos volvimos a encontrar varias veces a tomar café y galletas entre los muros de la Oficinas de Van de Velde. A conversar de tantas cosas recordando tiempos cantuteños o a los amigos Gregorio Martínez, Juan Cristóbal, Tulio Mora, Jorge Pimentel, etc. A veces de mi visita salía con un libro como aquella vez, que me obsequio un libro de Alejandro Sánchez Aizcorbe. El poeta miraba por la ventana: Veo arder la rosa roja de la noche/ la rosa total/ el pífano de los grillos, mujer de la rosa en los ojos. ¿Qué pensaba? ¿Qué miraba? acaso una mujer. La mujer era Iskra Oyague, Magnolia, Sara Boticelli o simplemente la mujer de hielo nombrada en un recital que tenía en su regazo a Manuel Agustín su hijo. La vida continuaba y el poeta trabajaba en Agro Noticias. Se había acostumbrado al trabajo parcial. Total en el Perú hasta los que creen tener empleos seguros no saben cuando se quedarán sin ellos. El amigo si lo sabía. Debo confesar que cuando quise publicar un poemario y de hecho lo hice no sabía como pedirle unas palabras como prólogo para el mismo. No encontré resistencia de parte suya al solicitárselo sino una generosidad abierta quizás por ello, escribo con respeto algo sobre él. Debo mencionar que Chacho fue uno de esos poetas a quien no le gustaba mucho el aspaviento marquetero tanto para decir yo por él que ganó una mención honrosa en el prestigioso concurso de poesía Casa de la Américas (Cuba) con su libro Caballo Bayo (inédito a la fecha) finalista en el Copé 1997.o el Olivo de Plata en el Concurso internacional de poesía organizado por la Municipalidad de San Isidro (Sol de Ciegos (inédito)). Pero, el silencio es el mejor premio para la grandeza de un poeta y el amigo lo sabía. Mi cabeza se inquieta / se revuelca/ se detiene/ y muy pronto se alzará, demencial, la oscura mar de arenas. El poeta de mil batallas y mil aventuras seguía soñando. Alguna vez, la ebriedad nos confundió de sol a sol y nos dejó contemplar junto a otros su máquina de escribir con un poema a medio escribir. O llenaba la noche con sus anécdotas de memorioso poeta donde desfilaban escritores como Juan Ojeda, Gregorio Martínez, Juan Cristobal, Rosina Valcárcel o los viejos poetas sagrados e inolvidables como: Martín Adán, Juan Gonzalo Rose. Ahora recuerdo entre la bruma como Chacho tomó una hoja en blanco de su máquina y recitó de memoria la escritura turbada de voces que la niebla de lima había abierto su boca para dejar pasar a los wuamanis y sus carretillas. El Apu hablaba desde su boca pura poesía. Desde Chosica se tejía el gran mural poético. Desde el río turbio y sucio del Rímac se encendía las palabras el mismo cerebro desbocado del caballo bayo que inundaba las rieles del tren, que caminaba furiosa por el puente colgante en busca de vino aullaba en la noche pura poesía. Rado, Solito, Zavalita se tomaban el último ron y dormían. El amigo miraba desde sus ojos su vida y a su madre María Sánchez, la mujer mítica, demasiado mujer y bondadosa para estos tiempos. Fue deslumbrante su voz en la noche pero la soledad con su traje trasparente de lágrima acumulada era una daga que lo martillaba. Los días siguen a las noches y Cesáreo se distanciaba de la vida. Vivía por Jesús María o a veces en San Borja. Su casa había sido asaltada dos veces. Se habían llevado su computadora y sus poemas. Hubo tanta indignación que quise hablar con él y acompañarlo así que fui al Ministerio a visitarlo. Pero como yo no era importante y estaba sin terno ni menos corbata no me permitieron ingresar con prontitud al Ministerio de Educación porque tenían que hacer una consulta. Así estuve como tres horas en el hall de ingreso al cabo de los cuales ingresé. Al comentarle a Chacho mi odisea él entro en cólera y llamó a medio mundo y pronunció fuertemente en sonada queja: “ A un profesor no se le impide el ingreso a su casa y menos a un poeta amigo.” Alborotó el cotarro de la mañana en las monacales oficinas del Ministerio. Era un poeta, Mónica su secretaria trajo agua y ya relajados lanzó un risotada y un abrazo fuerte fue su disculpa. Conversamos parte de la mañana y al despedirme sentí ver nuevamente en vacío en su rostro como la soledad del mar en las tardes. Caminé pensando y al salir de Van de Velde recordé más aún su forma de ser: Y bien muchachos de oro mañana me quito del país/ marzo me espera en otras arenas/ otros silbidos de árbol donde no sé si tendré pasos( no sé si tendré / estas manos fosforescentes que aún cantan ( que no se han marchitado/ como lo sueños azules los lagartos extendidos de madrugada/ de oscuras a oscuras... El poeta viajó a las Europas, estuvo en España, en Rusia. Formaba parte del Pen Club filial Perú. Pero le esperaría un viaje largo e interminable. Llegó el 27 de enero del 2002 la noticia corrió como reguero de pólvora había muerto un poeta. El amigo ya no estaba con nosotros había retornado del trabajo a su cuarto aquel lugar donde debía escribir el poema audaz, aquel poema que se agite, suba las gradas de su casa, / penetre en su cuarto/ abra las ventanas y exponga sus largo cuello al rocío / pues yo quise pintar precisamente el poema que ves en la ventana/ El poema que jamás se deprime, tira las ventanas al viento, / baja las gradas de su casa/ y viene volando a abrazarme.. Pero la muerte esa dama respetuosa le abría la puerta a su extrema soledad. Los poetas también se vuelven fantasmas en sus palabras. Chacho amigo te debo decir que aún la poesía camina de tu boca y se sienta en las rodillas de los amigos, ¡ Salud por ello!. Los poetas aún son como gotas idiotas ante las rocas te digo parafraseándote. La poesía aún tiene la fuerza legendaria de los siglos de siglos para aplastar tanta pena. Salud Amigo, salud por la poesía.

Tardes de invierno en la Cantuta bajo el Guarango que ya no existe..

lunes, marzo 10, 2008

VOLCAN DE LENGUAS


gracias al trabajo encomiable y heròico de Teofilo Gutièrrez en su prestigiosa editorial Hipocampo Editores y a la magia de Alex Sifuentes he visto editado mi libro de poemas Volcàn de lenguas. Aquì les dejo la direcciòn electrònica

miércoles, enero 16, 2008

LAS ARMAS DE JUAN RAMIREZ RUIZ : SUS VERSOS


Si las armas no se hicieron polvo
un poeta a su muerte menos todavía.

Escribe: Roque Ramírez Cueva

Las Armas Molidas es un libro de poesía denso en símbolos, lato en temas nacionales que son universales, ergo de lectura fácil para el sensible lector en asuntos del País continente de los de Abajo nuestro y no ajeno, un libro pletórico, exultante en significaciones polisémicas que nos muestran el tránsito de la nación ayer, desde luego las muchas naciones que fuimos y de las naciones hoy que somos ¿seremos? Sin embargo este asunto literario tan accesible a ese ojo que mira más de lo que alcanza a ver (parafraseando a Julio Carmona), le esconde, le zafa el cuerpo, apenas si le muestra los sueltos vocablos sin contexto ni texto al lector insensible por dos.
Insensible por su origen del país de los de arriba o insensible siendo de abajo por mirar sin ver la maniobra a los de arriba. Una primera estancia aquí. La construcción antilineal de mis textos tienen una intencionalidad de solidarizarse con la construcción lírica honda pero no insondable del poeta entero que fue y es Juan Ramírez Ruiz, a modo también de un saludo que se soslayó o talvez se entrecruzó en el Jirón Quilca, ese barrio musa de los creadores cuando pisan suelo en Lima.

En Armas Molidas, Ramírez Ruíz muestra y demuestra las naciones nuestras, confirma su transcurrir deconstruyendo la historia: el Perú invadido lo mismo hoy si ayer y presenta la otra cara de la medalla de lo que fuimos o de lo que dicen no fuimos. No por algo la voz lírica de Armas Molidas, susurra en el grito una interrogante actualísima ¿quién dice que los invasores hicieron polvo las armas resistentes? Y enlaza una concatenación no caótica de afirmaciones que no lo son porque nos vienen envueltas en interrogantes signos:
“Cómo se llamaban los yanaconas los mitayos los hatunrunas golondrinos a Manco Inca unidos”
“Quién además de Cahuide – Tampu Aysu Pisac...
Lorenzo Farfán de los Godos.... acompañaron a
Quisu Yupanqui”
El lector lego en historia andina y real debe enterarse de Manco Inca y Cahuide como los hombres de la resistencia rescatados para no los textos escolares; mas no son los únicos, afirma la voz poética, entre millones miles:
“...¡Hasta las briznas son pocas: no se puede
ay, contar con ellas a todos los caídos”
“...La guerra al suelo va aferrada
y sólo acaso con el cadáver de uno mismo
se borrarán las grietas que el suelo le coloca”
Es obvio, este libro de poemas, digo su creador no se conforma con la lírica voz sino que da tribuna a las otras voces, las de los que resistieron y resistirán en esa longura bélica, la cual empezó cuando nos sentimos traicionados por ofrecer, ingenuos, aposento al invasor. Aquestas voces de hoy, como canta la copla popular, quieren hacer florecer del carbón silente su fuego crepitante y así nunca olvidar:
“Pero la brasa encendida atrae y acoge
los nombres venerables – y los deja en el canto”
“Levantando montañas para que mi rumbo pase lego nombres para – por con ellos recordar”
Nos queda claro en plan de no meros lectores que no es la palabra lírica o voz (formal) sino su antitesis desorientando porque orientar no basta si el propósito es construir utopías, a éstas también hay que descodificarlas. Entonces no nos propongamos un Norte porque éste es el Sur, y éste el Norte. Luego, apuntemos en el horizonte a nuestro Sur, allí estuvo y experimentamos el pasmo de la aventura creadora, fazedora. Esta metáfora, por cierto, del Sur que en realidad es el Norte orientador, es una constante en la poesía de Juan Ramírez Ruíz, el tema aparece en el poema en loor a Mario Luna con que los amigos y leales lectores honran la partida, el tiempo finito del propio Juan Ramírez Ruíz, digo finita porque ha pasado a la infinita vida en el parnaso del País de los de Abajo:
“reuní en mí la vida que pasaba Norte
cuando el Perú y yo veníamos Sur..”
Esta breve lectura, reseña no deliberada de si apenas tres cantos (18 – 19 – 20) de Armas Molidas, compuesto de 71 cantos, más dos epílogos e índices decodificadores, publicado en 1996 por Arteidea editores; no es más que un pretexto para decir que ha muerto (fuera de la retórica del parnaso de los de Abajo) un poeta en el bi-estilo peruano: al estilo del Estado que los mantiene en la miseria económica a los creadores e intelectuales anti Quo, pero no en lo moral, espiritual (no es blasfemia) ni en lo ético porque en esto último, en verso de Borges, son altos y cabales que es el estilo de los creadores populares. Un pretexto para despedirlo de la finitud a la infinitud de su obra vida en el abrazo fraterno que en su “soledad sin soledad siquiera” (verso de Juan Luis Velásquez) no tuvo.
Un pretexto para soltar en el descuido válido de la emoción un desatino, quizás acorde al cristal con que se mire (¿anónimo?) y unirse a la protesta, como bien la han enarbolado jóvenes creadores de Chiclayo, para que las instituciones ni funcionarios del Estado se abstengan de ofrecer homenajes a los creadores del País de los de Abajo que en la visión de Juan Ramírez Ruíz no implica estar bajo de, recordando que el Estado tiene su estilo en la estima dada a los creadores del Perú – País doble nación que no es lo mismo que múltiples naciones. Un pretexto para saludarlo en el desde ahora mediante su propia voz no final mañana allá no aquí estaremos estará:
“Quedarán los poetas trajeados con su el rumbo entero
y quedarán mis nombres reunidos en mi nombre nuevo”
quedarán perennes los vuelos de las playas
si del subsuelo del mar parten,
y al suelo perfumado luego suben,
para ir con la multitud
entre la procesión de estrellas...”

JUAN RAMIREZ RUIZ Y UN PAR DE VUELTAS POR LA REALIDAD


Raúl Jurado Párraga

Los poetas tienen esa imagen que les da la sociedad: rebeldes, marginales, alcohólicos, drogadictos, enajenados, enjaulados en su castillo de marfil o simplemente lúcidos para morirse de cultura en un país inculto. Es esta sociedad la que encasilla a esos lúcidos seres en los bares, en el desempleo, en el vivir cotidiano haciendo añicos su vida. Es la sociedad y sus instituciones las que tratan con desdén absurdo la cultura, la literatura, la poesía. Un país y una sociedad como la nuestra hecha para la muerte nos acerca al espectáculo del olvido cotidiano del artista y mucho más de un poeta auténtico. Juan Ramírez Ruiz se ha ido sin pedirle nada a nadie. Un país necrofílico realiza homenajes necrofílicos y como tal, hay que morirse de vida miserable y olvido cultural en este país. Los poetas son esos seres que se van cuando nadie se los pide. Pero tras de su muerte queda su obra que lo sobrevivirá y si es un poeta auténtico mucho más. A estas alturas los homenajes son puro excremento discursivo. Frente a estos hechos innobles como no compartir la rabia de los que conocieron mucho más al poeta por mencionar a: Carlos Ostolaza. Jorge Pimentel, Enrique Verástegui, Roger Santivañez, Armando Arteaga, Tulio Mora, Domingo de Ramos, Teofilo Gutiérrez, Willy Gómez, Gustavo Armijos, Jorge Luis Roncal etc . . También estamos los “otros” que nos acercamos con respeto y admiración a su obra y persona. Ahí, estaba el autor de Un par de vueltas por la realidad (1971), Vida Perpetua (Editorial Ames 1978) la Armas Molidas (Arteidea Editores 1996), tranquilo y amable al comienzo de la noche, pero lúcido e infernal a la medianoche. Sus poses y palabras son recuerdos que se guardan como alfileres en el corazón. Al enterarme de su partida a la vida perpetua al azar tomé su primer libro y hallé estos versos: sea así o no PONDRE DOS CONSEJOS/ UNO los enamorados que se amen mucho/ no caminen tarde en la noche y/ DOS, tengan cuidado con los carros/ los que han cumplido mas de los 40 años/ y sufren de miopía/ Y cuidado, tengan mucho cuidado ustedes. Y realmente esos versos proféticos me hizo recordar su imagen que apareció con nitidez. Lo vi recostado en el puesto de periódicos frente a Queirolo fue la última vez, que lo salude. Hoy no quiero caer en el dolor, ni menos en la rabia. Mejor recuerdo otros versos del poeta Horaceriano: Mi cuerpo está lleno de poemas y/
Salgo a las calles a repartirme como obsequio/ y he demostrado que soy este cuerpo/ estremecido por la rala luz que se confía a mis congéneres,/ este cuerpo amargo sobre el que lloro:/ Mis brazos han crecido increíblemente/ y reconozco que mi semblante me ha traído complicaciones, reconozco que mi cariño infinito me lastima/ ahora que yo se regala incontenible , y cuando la lluvia/ en la plaza Manco Cápac no es lluvia en la Plaza manco Cápac./ Y cuando el individualismo se enreda y me llega a las pelotas/ aquí estoy yo, vivo y fogoso/ Y Latinoamérica devuelve mi carta cuando la miro,/ el Día se abre para que este cuerpo pase,/ el viento roza mis orejas, y fogoso y limpio/ a través de estas avenidas silenciosas. / Aquí estoy yo. Y esta aquí en la esquina más limpia de la amistada Juan Ramírez Ruiz eres el júbilo.

domingo, enero 06, 2008

martes, enero 01, 2008

AÑO 2008


Que comienze un nuevo año y que las cosas mejoren para todos aquellos que le gusta ponerse metas. Que los que sueñan tengan más triunfos. La vida es para los gigantes de ideas. El mundo es para los atrevidos muertre a los derrotistas y conformistas. Salud a los osados y vanguardistas. El Año 2008 es un año de fuerza y alegria. Los cantuteños deben ser más atrevidos y mirar mejor el futuro. Aquí les dejo la foto de mi hijito menor en plena celabración de la llegada del 2008.

domingo, noviembre 18, 2007

LA CUMBIA NORTEÑA

La música popular relacionada con la vigencia del fenomeno migratorio nos lleva a captar la presencia de diversas agrupaciones musicales de nuestro país. Pero es de la zona del norte del Peú de donde han llegado a la capital diversos grupos con sus instrumentos de viento y sus voces a inundar los espacios de la urbe. Grupos que han tomado por asalto la parturienta Lima. Desde Cantaritos de oro, pasando por Agua Marina, Grupo 5, Los caribeños, Armonia 10 etc. cada una de ellos con una fuerza y estilo personalisimos. Su presencia es innegable ya que su música se escucha en los microbuses , en las casas. De ahí, que se haya convertido en un fenómeno que amerita un estudio de filiciación entre la cultura popular y representatividad social y con ella quizas se entienda mejor el nuevo rostro cultural de la nueva Lima cada día más andinizada. Para tener un acercamiento preliminar me pica la curiosidad colgar un video de uno de esos grupos para ver que repercusión pueda tener en los que por casualidad hallen este bloger.

jueves, noviembre 01, 2007

LA NACION EN VENTA: BRICHEROS Y MERCADO EN EL PERU CONTEMPORANEO




En su análisis de la sociedad contemporánea, Zizek (2001) descubre la complicidad entre fundamentalismo étnico y capitalismo global. Afirma que la estrategia de éste último consiste en apelar a las supuestas "esencias" nacionales para inscribirlas en la universalidad del mercado. En su opinión, no es que las naciones sean instancias opuestas al capitalismo transnacional sino que los particularismos que las constituyen, vale decir, los "modos de vida" de sus habitantes, se han vuelto parte misma de los intereses hegemónicos.
En este trabajo me interesa analizar dos relatos producidos por la última narrativa cuzqueña que tienen al "brichero" como el elemento que disemina una serie de significados que creo que se expanden mucho más allá de su sola figura. Voy a sostener que el brichero puede entenderse como una especie de síntoma que revela una "confrontación violenta de lo nacional con lo trasnacional" (Williams 2002: 1) y, por lo mismo, como una imagen que nos obliga a repensar viejos problemas en nuevos contextos. Me interesa demostrar que tal imagen está destinada a encarnar algunas de las tensiones básicas -económicas y culturales- que se producen en un país periférico en su voluntad de participar en las lógicas del mundo contemporáneo. Mi corpus será reducido y consistirá en dos cuentos claves de la última narrativa cuzqueña. Estos son: "Buscando un Inca" de Luis Nieto Degregori (1994) y "Cazador del Gringas" de Mario Guevara (1995).[1] En ambos, me interesa indagar por la identidad de tal personaje y por el entramado de significados que su oficio involucra; mi objetivo será descubrir las necesidades discursivas de las cuales emerge, las posibilidades políticas del conjunto de simulaciones en las que se halla inmerso y la representación ideológica que de todo ello se deriva.
Como se sabe, por "brichero" se hace alusión a un sujeto andino que deambula por diferentes lugares turísticos a fin conquistar amores que le permitan "pasarla bien" y, en el mejor de los casos, poder huir del país. Los bricheros viven en los bares y desde ahí acosan a sus víctimas a partir de una intensa conversación cuyos temas centrales son la mitología andina, la historia peruana y el frenético magnetismo de la ciudad del Cuzco. Conocidos en el imaginario popular como "andean lovers", el brichero es un sujeto que visibiliza muy bien la construcción de la identidad como relato y que ha aprendido a desarrollar toda una compleja estrategia de conquista y seducción. Se trata, en realidad, de un contador de cuentos que vende un producto diferente (su identidad, su historia) en una ciudad también diferente (ancestral, mítica).
"Cazador de gringas" es un famoso relato que ya cuenta con una traducción al inglés, es ampliamente vendido en los circuitos turísticos más visitados y ya aparece incluido en las principales antologías del cuento peruano último. Escrito en primera persona, el texto hereda de la tradición picaresca no sólo la representación del antihéroe sino, además, la misma estructura formal que identificó la producción de este género. Se trata de una narración autobiográfica cuyo objetivo –legal- no es otro que convencer a la autoridad de la supuesta inocencia ante un acto delictivo. En este caso, el pícaro es un brichero y todo el relato es el monólogo que dicho personaje produce frente a un comisario en la ciudad del Cuzco a razón de evadir un episodio de violencia en el que se vio involucrado y es culpable.
Por su parte, "Buscando un Inca" es el cuento que Luis Nieto Degregori dedicó a los bricheros dentro de un notable conjunto de relatos denominado Señores de estos reynos (1994). Su estructura narrativa es distinta del cuento anterior pues aquí el narrador comienza concentrándose en el universo de la turista acosada, en este caso, Laura Cristóbal, ciudadana española que, con "cinco centurias de remordimiento en las valijas, desembarcó en el Cuzco dispuesta a encontrar la redención en la utopía" ("Buscando" 139).
Comencemos por este punto: es necesario subrayar que una de las características del mundo moderno es la creencia que la "autenticidad" se ha perdido y que sólo podemos encontrarla en el pasado o en algunos países lejanos (Culler 1988). Así, el turismo se ha ido convirtiendo en el dispositivo que promete encontrarla y, por lo mismo, necesita inventarse ciertos "marcadores" a partir de los cuales la experiencia social puede comenzar a ser reconfigurada. En mi lectura, el brichero cumplirá dicha función pero mejor vayamos por partes. Lo cierto es que en ambos cuentos a los turistas se les define sujetos que, saturados del primer mundo, se encuentran ávidos de consumir una cultura diferente. Ellos aspiran que su viaje los saque de la rutina y los haga entrar en contacto con el mundo "auténtico" y "tradicional".De manera inversa, el narrador de "Buscando un Inca" es muy hábil para deconstruir la visión "orientalista" producida sobre la cultura andina desde el discurso académico o desde la propia necesidad de consumo propiciada por el turismo moderno. Sin ninguna piedad, este relato arremete contra todas aquellas narrativas que "inventan" al Cuzco como una ciudad situada al margen de la modernidad y anclada en una ritualidad detenida en el tiempo. En buena cuenta, este relato trata de demostrar que la excesiva textualización producida sobre la cultura andina no ha conseguido otra cosa que diferenciarla en exceso al punto de desproblematizarla y sustraerla de un horizonte universal común.
En efecto, Laura Cristóbal ha leído mucho y parece habérselo creído todo.[2] Por lo mismo, sus primeras constataciones en el Cuzco no dejan de presentarse como una real decepción. Ahí, ella obtiene descubrimientos que la sorprenden: descubre, por ejemplo, que las comunidades andinas no difieren mucho de los pueblitos de la sierra madrileña; que los cuentos orales andinos tampoco son muy distintos a los que escuchó en su infancia peninsular y que ningún ciudadano ha oído hablar del famoso "mito del Incarry". Por si fuera poco, todos los personajes masculinos buscan acercarse sexualmente a ella y las insinuaciones no dejan de sofocarla.[3] Esta es la historia de una turista que llega en busca de una realidad imaginada y que se decepciona de no poder encontrarla tan fácilmente. Dicho en otras palabras: asistimos aquí a la falta de correspondencia entre la realidad y el discurso producido sobre ella. Con gran habilidad, este relato no deja insistir en que todo proyecto de reducir la cultura a un discurso esencialista (vale decir, tradicionalmente textual) es cómplice de intensas relaciones de poder.
Sin embargo, su calculada estrategia narrativa consiste en hacer ingresar al brichero como un sujeto que se diferencia del resto porque él si sabe todo lo que Laura "sabe", muestra estéticamente su diferencia y así tiene la opción de comenzar a cortejarla. Si Laura es un sujeto que ha venido a tener contacto con lo "auténtico", el brichero es el encargado de satisfacer ese deseo y mostrar la cultura como una performance. En efecto, a partir de un acto de simulación muy bien calculado, los bricheros se ofrecen a los turistas como los verdaderos portadores de un ancestral "conocimiento andino" y así terminan produciendo el discurso identitario que el otro ha venido a consumir. Gonzalo sabe lo que Laura estaba buscando y su estrategia consiste en la puesta en escena de un saber –o, mejor aún, en la representación de un tipo saber- que el otro está buscando. Aunque Laura no es tonta y ha sido prevenida de la existencia de tales personajes (y en el cuento se narran algunas de las divertidas resistencias que ella pone a su cortejo) lo cierto es que el encuentro finalmente se produce y ello trae inevitables consecuencias en el relato.El mate de coca había sido reemplazado por un par de pisco sours. Laura estaba cautiva del encanto, de la magia de avizorar un nuevo mundo: los primeros seres de la creación fueron los munay, vivían en medio del caos, solo para amarse: Luego fueron creados los llankaq pero como todo era trabajo no había felicidad. La tercera edad fue la de los yachay, de los sabios, que combinaban amor y trabajo. Tu eres una yachay, fría, puro intelecto. Yo soy un munay, vivo para el amor ("Buscando" 141).
La historia un poco confusa pero excitante, perturbadora, continuó a orillas de la laguna, entre las totoras, donde tras enterrar el despacho para entrar en relación con el ukupacha, el mundo subterráneo, empezaron a besarse, a revolcarse, a enredarse las prendas de las que querían deshacerse, Laura, olvidadas las suspicacias diciendo ahora comprendo por qué eres un munay y él acariciando sus senos, Laura jugueteando con esa rebelde cabellera negra, delineando esos rasgos angulosos, y él hablando, con voz inquietante como el ululular del viento, de la fiesta de la nieve, de los pabluchas que ascienden a la cumbre del nevado y traen el hielo hasta el corpus del Cuzco para ordenarse sacerdotes andinos en las narices de los curas, en la catedral misma, Laura gimiendo de placer, diciendo quiero ser una munay y él incrédulo de tener a una mujer tan provocativa y bella entre sus brazos, Laura emocionada hasta las últimas lágrimas de haber encontrado a un inca y él pensando maldición mi imperio por ella... ("Buscando" 143).Este final es contundente pero a la vez ambiguo: ¿quién domina a quien? ¿quién termina por asumir el poder en tal relación? En principio, una primera interpretación podría argumentar que el relato está destinado a producir una inversión de la escena de la conquista que, como sabemos, ha sido históricamente explicada como el acto de violación del colonizador español sobre la América feminizada. Después de 500 años, este cuento propondría que los roles podrían invertirse y que ahora, a través del discurso de la diferencia, el sujeto colonizado podría dominar al colonizador para subvertir la antigua relación de hegemonía. A través de una especie de hipnosis, el brichero conquistaría al mundo occidental e invertiría la tortilla.
Sin embargo, lo que se mantiene en el tiempo es el ejercicio de una dominación masculina que impone sus deseos y que siempre construye una imagen poderosa de sí misma. Pero en el cuento tal hecho parece ser un poco más complejo pues, en las últimas líneas, el narrador ingresa a la conciencia de Gonzalo y desde ahí nos revela su real incredulidad –y sin duda, su pérdida de control- por el hecho de tener a una mujer tan bella a su lado. En este caso, haber podido conquistar a una extrajera termina por conducirlo a aceptar un nuevo tipo de subordinación dispuesta, por ejemplo, a tener que entregar "todo su imperio" por ella. En este punto, creo que la palabra "incrédulo" adquiere una importancia trascendental para la lógica del relato y propongo conectarnos con el cuento siguiente, el de Mario Guevara, para abordar con mayor detenimiento algo de su significado. Justamente, este último relato arranca subrayando una situación más o menos similar.

"Como le contaba, la gente nos ve como a bicho raro. Cuando camino por la calle bien amarrado de una gringa, al instante percibo sus miradas que dicen: feo y enano y con una gringa mamacita" ("Cazador", 85).Es curioso pues en una sociedad donde el discurso del mestizaje ha sido -y es- una ideología oficial y muy difundida este tipo de relaciones no deberían llamar mucho la atención pero sabemos que la realidad es muy diferente. Falsamente democratizadora, la ideología del mestizaje ha ocultado la fractura existente en la sociedad peruana y ha sustraído del discurso oficial la intensa producción de rótulos y estigmas que son empleados en la vida cotidiana para definir las diferencias raciales y para terminar justificando las desigualdades económicas.
En efecto, Oboler (1996) ha explicado que el tema racial en el Perú es un aspecto de "constitución de lo cotidiano" y que la producción de estereotipos está directamente relacionada con el acceso al poder de distintos grupos en la sociedad. De esta manera, más que una cuestión relativa a las leyes o a las instituciones nacionales, el racismo peruano debe entenderse como una práctica que se encuentra enraizada un conjunto de vivencias cotidianas en las que finalmente, y en múltiples direcciones, todos se denigran mutuamente.
Desde este punto de vista, puede decirse que en ambos cuentos el brichero aparece representado como una figura que desafía la idea misma del mestizaje en tanto su propio accionar pone al descubierto la censura sobre la movilidad social en el Perú. Es decir, en la última literatura peruana, se trata de un personaje "trasgresor" que tiene como objetivo poner en discusión la representación de un tipo de sociedad que insiste en el fijo establecimiento de las identidades sociales. Se trata, sin duda, de la insistencia en la representación de una comunidad nacional todavía impregnada de prejuicios donde ciertos encuentros son motivo de burla o de sospecha.
Fiel a su tradición picaresca, en este cuento la estrategia del personaje consiste en demostrar que en el Perú contemporáneo "brichear" tiene que entenderse como un trabajo como cualquier otro, una especie de nuevo oficio aparecido en el Cuzco de acuerdo a nuevas necesidades de la ciudad. A fin de intentar invisibilizar su previsible agresión a la turista acosada, el personaje insiste en que ha estado trabajando y que aquel oficio es ahora parte del mercado. Es más, nos cuenta que en la ciudad del Cuzco la competencia brichera está al día y que el éxito profesional radica en la mayor cantidad de habilidades que el personaje pueda desarrollar. En efecto, para tener éxito, los bricheros deben saber hablar varios idiomas, bailar diferentes ritmos y gustar de todo tipo de comidas. Pero más allá de todo aquello lo cierto es que el personaje sugiere el tema de la agresión física e insiste que ganarse la vida en el Perú es muy difícil.
Cuando trataba de reanimarla y estando todavía en cueros, llegaron ustedes y sin mediar palabra alguna arremetieron a golpes, poniéndome de cara en la pared. Insulso fue protestar, ya que me callaron a punta de varazos y mentadas de madre. Lo demás usted lo sabe porque estuvo aquí cuando me trajeron a la comisaría. Ahora que se convenció de mi inocencia y de lo jodido que es ganarse la vida en este país, no dudará en dejarme en libertad, señor comisario. ("Cazador", 91-92)
Es muy sintomático que ambos cuentos concluyan casi de la misma manera: objeto sexual y objeto cultural, el brichero siempre termina consumido por el poder hegemónico. Si en un inicio se había presentado a sí mismo como un sujeto capaz de cruzar fronteras interculturales, tal movilidad deja de ser signo de liberación y se convierte, más bien, en el mandato de un nuevo poder que astutamente lo vuelve a colonizar. Al final ambos personajes terminan presos y, de manera inversa a la tradición picaresca, pasan de "cazadores" a ser "cazados".
Me interesa entonces leer la figura del brichero como una alegoría de la nación en el contexto neoliberal del mundo contemporáneo. Desde este punto de vista, el brichero no sólo es un sujeto sino además un discurso y una performance: vale decir, la forma en que se aprovecha la historia de la nación para intentar insertar al Perú en las ofertas que se disputan en el mercado mundial. Lo que quiero decir es que en el Perú, la voluntad de un nuevo posicionamiento global está relacionada con la creación de una entidad estatal específica –Prom Perú-, con un plan de desarrollo del turismo propuesto por el Ministerio de Comercio Exterior y con la propia lógica del actual Presidente de la República.[4] Desde este punto de vista, el acto de un brichero para seducir a una turista (realizado, por lo general, sobre la base de un discurso exótico y orientalista) es exactamente el mismo que han ido desarrollando los últimos gobiernos peruanos para intentar vender una imagen "nueva" y "limpia" del Perú en el extranjero.
No es ninguna revelación sostener que en la última década el gobierno peruano ha asumido la necesidad de potenciar su desarrollo económico a partir de la construcción de un aparato turístico que "limpie" la imagen del país y que muestre al mundo lo que los peruanos creemos que somos o las maneras en que debemos inventarnos para sobrevivir en el medio del mundo globalizado. Así, Prom Perú ha gastado varios cientos de miles de dólares promocionando una imagen donde pareciera que los grandes cambios del siglo XX (migraciones, pobreza urbana, nuevas estéticas) hubieran tenido poco impacto en el llamado mundo tradicional. Sus folletos y su participación en distintas exposiciones internacionales muestran siempre al Perú como un país donde los grupos indígenas son los encargados de representarnos a todos y donde ellos, estetizados, están siempre sonriendo ante una cámara que los despoja de toda la pobreza, de todo su presente.
Pienso entonces que la figura del brichero articula dos dimensiones antagónicamente enfrentadas: la "herencia colonial", por un lado, y el mercado neoliberal por el otro. Desde la primera, brichear aparece como la indeleble marca de las jerarquizaciones existentes y, por lo mismo, como una necesidad de sobrevivir en el medio del deterioro social. Se trata, en suma, de un sujeto postcolonial donde el pasado sigue actuando en el presente para mostrar sus legados internos y para subrayar sus heridas todavía abiertas; se trata, sin duda, de un sujeto que pretende negociar pero que finalmente es absorbido por las nuevas lógicas de la dominación.
Desde la segunda dimensión, habría que sostener que la aparición de los bricheros no es un fenómeno producido por el neoliberalismo sino un sujeto más bien reconstituido por dicha dinámica.[5] En la lógica de Zizek, el capitalismo convierte su "diferencia étnica" en algo funcional al nuevo orden global. Por lo mismo, hoy en día, el brichero se halla inmerso en una red de relaciones muy diferentes a las de décadas atrás y tal posición modifica su identidad y sus movimientos. El brichero responde performativamente ante un mercado que lo dispone a satisfacer el deseo de otredad y diferencia. Ese deseo puede leerse alegóricamente como la obligación que se nos impone, como país periférico, a fin de producir una identidad que pueda ser gratamente consumida por los centros hegemónicos.
Si en América Latina el concepto de identidad se arraigó históricamente en la nación y ella tuvo como soporte constitutivo al discurso letrado (difundido vía la escuela pública, las fuerzas armadas y otras instituciones) lo que ahora observamos es la invención performativa de una imagen que se forma por las necesidades del mercado, las redes mediáticas y que, en algún sentido, reinterpreta su sustancia –si alguna vez la tuvo- desde otro paradigmas y necesidades. Es cierto que la actual globalización promueve los contactos interculturales, pero en la actualidad, tal proyecto parece realizarse solo al interior de un nuevo tipo de relación colonial: aquella del mercado que asigna nuevos roles para satisfacer únicamente necesidades hegemónicas.
El resultado, entonces, desemboca en el hecho de que como aparato cultural, la nación se va subalternizando de acuerdo a ciertos requerimientos impuestos y, sobre todo, de una lógica que administra la diferencia como simple recurso mercantil. La idea es vender el pasado, folklorizarnos más de lo que estamos y convertir todo aquello en una verdadera industria cultural. Si por estas tierras el capitalismo llegó en forma de colonialismo, hoy en día buena parte de la globalización neoliberal llega de manera similar y se destina, como es lógico de suponer, a satisfacer mucho más los sueños de los turistas que los de los vagabundos (Bauman 1999: 122).
Sin embargo, los tiempos actuales nos enseñan que lo local nunca ha dejado de reinventarse y que la globalización ha comenzado a generar profundos cambios en las maneras en que nos representamos como comunidades y en que comenzamos a narrar los nuevos antagonismos a los que somos sometidos (Barbero 1999: 308; Robertson 2000: 229). Por todo ello, creo que es importante terminar sosteniendo las posibilidades políticas que la figura del brichero nos ofrece. Aunque ambos cuentos no exploran este punto, creo que su imagen es lo suficientemente potente como para preguntarnos si es realmente posible generar agencia desde aquel lugar y si se puede proponer, desde su imagen, la producción de un nuevo sujeto, hábil negociador entre lo local y lo global.
En otras palabras: se trataría de imaginar cuál podría ser la pertinencia política de "contar historias" y narrar "nuevos cuentos" en el contexto contemporáneo. Se trataría, además, de reconceptualizar nuestra idea de "simulación" no sólo como una hábil estrategia de posicionamiento sino, además -quizá también- como una herramienta interna para reconfigurar la tradición y el mantenimiento de lo local. Es decir: si por un lado las fuerzas hegemónicas nos imponen un rol que implica un cierto vaciamiento simbólico, por otro, es también posible utilizar lo que tenemos para perturbar tales lógicas y producir nuevos tipos de intercambios. Así, el brichero también podría entenderse como "los modos en los que lo local se reestructura para sobrevivir y quizá obtener algunas ventajas en los intercambios que se globalizan" (García Canclini 2001: 35).[6]
Lo que finalmente quiero sostener es que si el mercado contemporáneo obliga al brichero a invisibilizar las marcas de su dominación y a convertirse en una cultura exótica adicional, vale decir, en un nuevo modo de vida, antes bien, podría revertirse dicho mandato valorando alguna parte del momento preformativo, entendido éste como una nueva estrategia de acción y como un espacio para desestabilizar, de alguna manera, la normatividad existente. Dicho reto es difícil de imaginar pero creo que es pertinente afirmar lo siguiente: aquellos discursos oficiales enunciados desde el gobierno -o desde la empresa privada- que imaginan ingenuamente al turismo como una inagotable fuente de riquezas y que bien podrían resumirse con la frase "vengan a vernos" esconden todos ellos una trampa colonial: una trampa que no nos libera de nada y que nos ata más a los deseos hegemónicos. Es decir, la demanda de exotismo propuesta por el actual mercado mundial termina por traducirse en una oferta que finalmente nos reduce a una falsificación de nosotros mismos. Se trata, claro está, de una falsificación creativa, o creadora, pero siempre masculina, patriarcal, e inmersa dentro de los paradigmas más interesados.
¿Qué se espera de nosotros en la periferia? ¿Cuál es nuestro nuevo rol y qué posibilidades tenemos para modificar (o transgredir) dichos mandatos? ¿En qué consiste actualmente nuestra experiencia local y, desde aquí, cuál podría ser la forma de generar nuevos intercambios con el mundo globalizado? ¿Serán los bricheros capaces de subvertir las lógicas neocoloniales y asumir una posición diferente de la visiblemente asignada? ¿Qué agencia nos queda como país en el medio de esta nueva lógica del capitalismo tardío? ¿Podrá convertirse la simulación performativa en un arma política y en una nueva manera de preservar la tradición local? ¿Será posible reconstruir la historia y la nación (o, mejor dicho, la "idea de comunidad") como algo realmente distinto al folklore postmoderno y neoliberal?BibliografíaBarbero, Jesús Martín. 1999. "Las transformaciones del mapa: identidades, industrias y culturas" en Antonio Garretón, coordinador. América Latina: un espacio cultural en el mundo globalizado. (Bogotá: Convenio Andrés Bello).Bauman, Zygmunt. 1999. La globalización: consecuencias humanas. (Buenos Aires: FCE).Culler, Jonathan. 1988. Framing the sign. Criticism and institutions. (Norman: University of Oklahoma Press)García Canclini. Néstor. 2001. La globalización imaginada. (Buenos Aires: Paidós).Guevara Paredes, Mario. 2003. Cazador de Gringas y otros cuentos. (Lima: San Marcos).Nieto Degregori. Luis. 1994. Señores de estos reinos. (Lima: Peisa).Oboler, Suzanne. 1996. "El mundo es racista y ajeno. Orgullo y prejuicio en la sociedad limeña contemporánea". (. Lima: IEP, Documento de trabajo, Num 74).Robertson, Roland. 2000. "Glocalización: tiempo-espacio y homogeneidad-heterogeneidad" en Zona abierta. Num 92-93.Vich, Cynthia. "29 de julio de 2001: Toledo en el Cusco o Pachacútec en el mercado global" en Marita Hamman, Santiago López Maguiña, Gonzalo Portocarrero y Víctor Vich, editores. 2003. Batallas por la memoria: antagonismos de la promesa peruana. (Lima: Red para el desarrollo de las Ciencias Sociales en el Perú).Williams, Gareth. 2002. The other side of the popular. Neoliberalism and subalternity in Latin America. (Durham, Duke University Press).Yúdice, George. 2003. El recurso de la cultura. Usos de la cultura en la era global. (Barcelona: Grijalbo).Zizek, Slavoj. 2001. El sujeto espinoso. El centro ausente de la ontología política. (Buenos Aires: Paidós).

Notas[1] En un claro gesto irónico, el título del primer cuento alude al importante libro de Alberto Flores Galindo (Buscando un Inca, 1886) donde aquella frase asume connotaciones enfrentadas: por un lado, hace referencia a la constante autoritaria de la historia peruana y, por otro, a la construcción imaginaria de un orden diferente y más equitativo.[2] Es de notar que los nombres de los personajes sitúan al cuento en una problemática colonial de la que me ocuparé más adelante.[3] Este tema, el de las relaciones de poder entre los géneros, está muy presente en todo el relato.[4] Aquí es fundamental el artículo de Cynthia Vich (2003).[5] Como podrá suponerse, no estoy proponiendo que los bricheros sean un producto –o un efecto- de las actuales lógicas del mundo contemporáneo pues la existencia de dichos personajes es posible de restrearse en muchos países desde hace varias décadas.[6] De hecho, la teoría sobre la performance se sostiene bajo el presupuesto de que, más allá de una determinación biológica, la identidad tiene como soporte la imitación de normas impuestas culturalmente. Sin embargo, sabemos que la repetición nunca puede ser exacta y, por lo mismo, existe siempre un margen de libertad en el sujeto. Desde este punto de vista, toda performance –digamos, toda puesta en escena de la identidad- permite maniobrar con intereses distintos a los del modelo propuesto.


* Publicado en Cultura y Neoliberalismo. Alejandro Grimson (comp). Buenos Aires: CLACSO, julio 2007, pp. 159-168. Puede verse la versión pdf del texto aquí. Se publicó previamente el 2006 en Crónicas Urbanas X.11: 93-100 (Cuzco: Centro Guaman Poma de Ayala).