lunes, mayo 30, 2011

MENSAJE AL VACIO

Dificil manera de caminar en un país en donde una mayoría no sabe sino cerrar los ojos frente a la corrupcción. Dificil explicar a las personas que te miran cuando les dices que el robo, la pendejada, la corrupcción no debe volver. Dificil aplacar el fanatismo naranja de sus cerebros. Ellla fue jovencita y no tiene que pagar por su papá dicen y te dejan perplejo. Dificil y neutro mi didactismo de profesor por querer cambiar la efervesencia colectiva de lo irracional. No sirvo como maestro. No puedo cambiar que voten por la CHINA su fanatismo irracional puede más que mis explicaciones. Qué pasa con la gente de nuestro país ¿cuándo se volvió amnésica?. Nos gustan tener espíritu masoquista, nos gusta que nos gobiernen los vivazos, nos gustan que nos regalen un 1/4 de lenteja, una olla de aluminio reciclado, una frazada donada, un polito y una cajita de fósforo. Cuando nos fuimos quedando sin ojos para mirar tanta inmundicia enternada, cuando perdimos el olfato para no oler la descomposición de la moral. Hoy estamos a pocos días de una elección presidencial. Dificil actitud para pelear con tanto periodista de aquilada pluma. Dificil batallar ante la prensa mediática que levanta la imagen naranja del pasado nefasto que vivió nuestra patría. Dificil apagar el televisor donde un "sicario letrado" dedica todo el programa a atacar al contrincante de la chinita. Cuando se terminó por abrir más el corazón enfermo de nuestra gente. La  lucidez de Mario Vargas LLosa choca con la roca dura de los "pobrecitos partidarios del fujicinismo". La verdad no me queda duda que el poder se consigue pisoteando la honestidad y la limpieza moral de un país. El Perú está enlodado de una marea naranja que recorre todos los espacios. Los pocos que pensamos diferente  sigamos con fuerza caminando por el cambio y la concertación nacional de  un verdadero país que nos vuelva algo de ética y la honestidad..

1 comentario:

Oscar Andrés Pomaccosi dijo...

Reciba un cordial saludo de su alumno de toda la vida. Sobre su escrito, dejeme decirle que esa frustración y sensación de impotencia es compartida. Es deprimente como la razón de las masas se limita a un regalo u obsequio comprado con el mismo dinero de ellos (el pueblo). Sin embargo a pasado el tiempo y Ollata logró su objetivo, esperemos que todo sea tolerable y curable ante "la gran prensa que nos da lecciones de información imparcial e independiente"
En fin profesor y amigo, su artículo me parece la catarsis de muchos hombres que sienten que no vale de nada tener una historia tan compleja y mágica como la nuestra.
Cuidese, un abrazo a la distancia.